jueves, diciembre 28, 2006

siento mis ojos cansados..........siento lágrimas que sólo quieren brotar de una buena vez........siento tristeza, siento melancolía, siento rabia, siento tantas cosas......................................................................pero lo más fuerte es sn duda las inmensas ganas que tengo de llorar, de limpiar mi alma de todo lo aqui tengo, lo que he guardado este año, todo lo me tiene con un dolor en el centro de mi pecho...............un dolor punzante, ahogante.................queda tan poco, y yo que siento que no he hecho nada...........................................................pausas repetidas, lagunas, espacios sin llenar, espacios vacíos...
me he negado rotundamente a sufrir, pero no puedo evitarlo, y me siento morir, me siento cayendo en un precipicio sin fin, uno en el que yo no le pongo fin, y el fin de las cosas llega, siempre llega, y yo lo atraso cada vez, y el dolor se expande, el miedo crece, la duda me carcome, el terror se apodera de mí, y no siento fuerzas, ni valentía, y las ganas se quedan en ganas, y no sé.................no sé, ni entiendo.....

domingo, diciembre 24, 2006

Que más que decir que...

¡¡¡Feliz Navidad!!!

martes, noviembre 28, 2006

Acabaron por Destruirme...

¿Qué es lo que esta pasando que la gente se cree con el derecho de jugar con el resto? ¿tengo pinta de mujer fuerte para que en dos segundos me tiren del cielo al escabroso suelo?
Mi corazón ya no quiere seguir, ya no puede seguir, ya no confía, ya no cree, ya no sueña ... de a poco muere, se marchita, la pasión se encierra en si misma y no quiere salir a destino, sólo quiere consumirse, sólo quiere terminar, acabar con esta existencia errante, que no tiene ni norte ni sur, que no entiende aún como funcionan las cosas en esta mierda de mundo, que no puede creer en el amor como salvación dentro de esta trama compleja que es la vida, que se convence cada día más de que es una utopía, no una utopía bella, sino una imposible, llena de sin sabores, llena de angustias y melancolía...
Porque en verdad nadie puede herir tanto a un corazón como el mío, que ya tuvo bastante con el pasado que carga...
Me han destruido, si, y lo han hecho de la peor forma que puede existir, ilusionándolo, y después azotándolo fuertemente contra el piso, duro, helado, de piedra, sin medir consecuencias, con mi soledad, con la completa seguridad de que no hay ni principio, ni fin, ni esperanzas, y lo peor, ganas, ganas de vivir...

viernes, noviembre 17, 2006

"Esperanzas en medio de la oscuridad"

Algunas veces me canso, porque el camino se cierra, se oscurece, se estrecha para no dejarme avanzar, para incluso hacerme retroceder, y repasar antiguos pasajes de mi existencia, aquellos que aún se mantienen nítidos en mi memoria, que aún, si me concentro, causan pesar, causan congoja en el corazón...
Algunas canciones me vuelven melancólica, me vuelven infinitamente sensible ante cualquier suceso, de cualquier índole, porque todo lo que está dentro, aunque intentó salir, al final no pudo, al final se quedo ahí, junto a muchos otros silencios, silencios egoístas, silencios de mierda, silencios infinitos... porque cuando decides mentir, la mentira la vuelves cierta, la mentira se hace verdad, y de repente, te ves contando esa mentira una y mil veces, que hasta te convences de que en verdad fue así...
Siempre he creído que la felicidad esta hecha a base de momentos hermosos... sin embargo, luego de esos momentos, no puedo evitar sentir inmensas ganas de prolongarlos, hacerlos míos, disfrutarlos, para no quedar con ese vacío que trata de destruirme cuando ya todo el calor y la pasión terminaron, ese vacío que te hace mirarte al espejo, y sentir asco de tí y tu ser, que pide a gritos que sea abatida de una buena vez... Porque no basta con vivir momentos hermosos, no basta con querer y admirar, se necesitan ganas, coraje, fuerza para llevar a cabo las cosas... y aunque reconozco que muchas veces me quedo corta, siempre quiero que no sea así, y lucho hasta el final si es necesario... de todas formas me siento en medio de una paradoja sin sentido...
Porque querer es poder, y si no es así, es porque en el fondo no querías...
No quiero tener miedo a nada, quiero poder volar sin alas...

miércoles, noviembre 01, 2006

no entiendo...

que hice mal? en que momento de mi existencia hice las cosas tan mal, para que ahora, sólo quiera llorar???????????????
por que la gente no piensa las cosas antes de hacerlas???? por que son unos animales, dejándose llevar por el instinto, y dejando que mis sentimientos actúen, dejándome sola, con esto y mucho más........
quiero gritarle y decirle que lo detesto, que no puedo perdonarle nada de lo que hizo, jugo conmigo, jugo con mis sentimientos, con mis deseos, con mis anhelos, con todo mi yo, para dejarme botada ahora, justo cuando ésta era la esperanza de tiempos mejores, de una vida mejor, de una vida con sentido.................

quiero llorar..................................quiero entender por que tiene que ser así, quizás es un castigo divino, pero porque, quizás el mismo hecho de que me lo pregunte es la respuesta..................

morir....muerte.....final......comienzo......vida....amor......dolor..
...sensaciones......sentimientos....... melancolia....anhelos......matar........odio.....rabia........

que más puedes hacerme sentir????

viernes, octubre 20, 2006

Primero de Octubre del 2006

...Cuando escuché tan sólo pronunciar su nombre, mi corazón dejó de latir por unos instantes, mi estómago se contrajo y se fue haciendo cada vez más pequeño a medida que esas 6 letras, en ese preciso orden, con esa precisa estructura, se transformaban lentamente en aquello con cuerpo, con alma, que me había regalado la felicidad por un momento, con el que había hecho una tregua momentánea, para sanar faltas, vacíos, cariño...
Ni siquiera yo pensé alguna vez que esto me fuera a pesar, menos por él, precisamente él, aquel ser que no era nadie... no, eso es falso, yo sé que a medida que nos fuimos conociendo se fue haciendo cada vez más importante, más necesario Yo sé que es prácticamente imposible que tengamos la misma relación, aunque quisiera, aunque de verdad quisiera, cuando se traspasa una barrera, es muy difícil volver atrás, porque más que recordar, se añora esos momentos cálidos, de locura, de confianza mutua, de fogocidad voluntaria, exquisita, reconfortante, que te devuelven por un momento a este mundo, que te recuerdan que las cosas no son tan malas, que no todo está perdido, que aún eres joven, que puedes echarte al hombro el pasado oscuro y cambiar...

Miles de cosas pasan a cada momento por mi mente, lo que fue y no fue, lo que pudo ser y nuca será. Luego me contemplo sola, de soledad, sola con ella, restragándomela en la cara, cuestionando mi grado de culpabilidad en el asunto, que estará pasando por la mente de él. Me gustaría a veces que la gente fuera menos miedosa, que se lanzara a la vida en busca de su felicidad, sin importar nada, pero ¿Cómo esperar algo del resto, cuando ni yo puedo hacerlo?
Mil preguntas sin responder, mil abrazos, mil besos guardados en mí, sin salir hacia destino seguro, ganas de olvidar, inmensas ganas...

sábado, septiembre 16, 2006

"El último encuentro"

La vi unos metros antes de encontrarse definitivamente conmigo, vi esa mirada que tuve ocasión de recibir antaño tantas veces, cuando en mis ojos sólo lágrimas podían responder por mi dolor, mi tristeza, mi desilusión. Supe de inmediato que aquello era el final, el tan esperado último encuentro, porque aunque lo hubiésemos querido, aunque hubiésemos tratado de evitar que así fuera, el engaño al que nos habíamos sometido se hacía presente a cada momento, y con más intensidad cada vez...
Nunca formamos la amistad ansiada por todos... Esa "seudo-amistad" que llevábamos se debía simplemente a tanto amor entregado en algún momento, pero nada más... por eso el final no podía ser bueno, la ceguera que me impuse voluntariamente no me dejó ver eso, o mejor digamos que en el fondo no quise verlo...
Ya a esos metros sentí su mirada traspasar mis huesos, mi carne. El nerviosismo sentido por esa espera de 10 min, más que desaparecer, se transformó en la comprobación de que lo que yo creía evitable, estaba ocurriendo... ¡Cuántas veces me dije que ésta o aquella sería la última vez! ¡Cuántas veces mentí a mis más cercanos diciéndoles que por fin se acababa todo, cuando mi corazón sabía que aquello no podría soportarlo!
Alargó su mano. Fue tan rápido que no me atrevo a asegurar que efectivamente sentí sus dedos rozar con los míos. La seguridad que sentía de que si era el último encuentro se vio reflejada en la entrega de aquella carta...
Sólo era en total una página... pero era suficiente, más que suficiente para aquella alma a la que había amado, odiado, vuelto a amar, querer, odiar, para que ahora, al final, mi alma pudiera decir:"La verdad no importa".
Y no era que no la quisiera, no era que la odiara, pero se había profanado algo tan preciado para mí, le había entregado mis horas más felices, mis dichos más amables, mis caricias más dulces, mis besos más ardientes, que ahora, cuando ya no quedaba nada de mí, sólo importaba decirle:"contigo fui libre, como con nadie más".
Me pregunto que era, le dije que una carta, me despedí secamente, di media vuelta, y abandoné aquel lugar con la rapidez que mis pies me lo permitieron...
Recuerdo que antes, sabía que yo aún era suya, porque cuando me despedía, lo único que quería era no separarme de ella, y atrasaba una y otra vez la separación, hasta que esta era inevitable, y ahí me quedaba yo, con el corazón en la mano, implorando porque ella lo recibiera, rogándole hacerlo de ella, pero nunca volvió, nunca lo recibió, y hoy, por vez primera, mi corazón estaba muy lejos de allí, de aquel lugar, de ella...
Caminé sin voltear ni una sola vez, sabiendo que unos paso más allá, quizás a la vuelta de la esquina, estaba el principio de mi verdadera existencia...

sábado, agosto 26, 2006

"Cuando los días pasan..."


No siento pena, sino desilución... por creer... por pensar que sí la gente se pone en los zapatos del otro, y entiende que todo al final va más allá de uno mismo... odio el individualismo, odio esta sociedad en donde cuando puedes te cagas en el de al lado, y le vomitas tu estupidez... ¿Cómo no sentir desesperanza? ¿Cómo vivir si al final, tu existencia mortal, no pasa de eso? ¿Cómo creer otra vez, cuando a cada momento más y más argumentos dicen lo contrario?
Lo único que va quedando, es aferrarse a ese individuo que está ahí, que comparte tus penas, que a veces no las comprende, pero está ahí de todas formas... incluso a veces más hastiado, incluso más desilusionado que tú, pero firme... quizás porque tú, o algún otro esta ahí para él... ¿pero si ese se va, si parte en el rumbo definitivo, o más bien, en el rumbo que escogió? Sólo queda comenzar la búsqueda otra vez... hasta morir de eso...

jueves, agosto 17, 2006

Confesiones de una dama en aprietos

Este texto lo subí de los primeros, cuando este blog recien comenzó... Lo subo de nuevo, porque para mí es importante, no por el tema, sino porque fue lo primero que escribí en serio, o por lo menos, el primero que mostré y del que me sentí orgullosa... ahora juzguen ustedes...

Confesiones de una dama en aprietos


Y así, sin más, comencé esa aventura, sin pies ni cabeza, dejando atrás una relación estable, que me daba todo lo que necesitaba, que valía tanto y yo no me había percatado, por cegarme a esto, que era nuevo, que sin pensarlo tomé, sin estar completamente segura, aun así, corrí el riesgo, sin imaginarme nunca que podría arrepentirme por el resto de mi vida.Si hubiera sabido lo que me iba a traer, si hubiera sospechado aunque fuera un poco a lo que me iba a llevar, quizás hubiera dado pie atrás, cuando aún era posible... pero quizás no, lo hubiera hecho igual, y es esa duda, esa maldita duda la que ahora no me deja tranquila, no me deja respirar, ni vivir, ni ser libre, andar por la vida como tanto me gusta... si supiera alguien cuento lo deseo, cuanto anhelo deshacerme de estas ataduras, que yo sola me he impuesto, pero que no puedo ignorar... ¿Es acaso este el precio de amar? Amar incondicionalmente, entregarlo todo, a veces parar... darte cuenta que no es retribuido... pero aún así seguir amando...No comprendo... todo estaba bien, bien me refiero a que los problemas eran solucionables, pero ella siempre pensaba que nunca llegaríamos a nada... ¿Ese fue el error? No lo sé y creo que jamás lo sabré, y eso me atormenta, me atormenta ahora que escribo, en las noches junto a mí almohada, no puedo dormir pensando en eso...Era tan bello... vivimos momentos tan felices, era tan hermoso, tan intenso...Nos gustaba torcerle la mano al destino, todo estaba en contra para vernos, pero ahí, cuando la esperanza estaba por perderse, el universo entero se ponía en movimiento, las fuerzas de la naturaleza se encomendaban por nuestro amor, y nuestras almas una vez más se juntaban, y eso, tan sólo eso, nos hacía eternamente felices...Si ustedes supieran, si ustedes hubieran estado tan sólo un momento en mis zapatos, me comprenderían y hubieran hecho lo mismo que yo, e incluso más...Hay veces que me pregunto si es que me amo alguna vez, si es que sintió un poco de lo que yo sentía, porque no cabe en mi cabeza como es que pudo o tuvo la fuerza para dejarme...Y ahora estoy sola... después de casi 3 años, estoy sola... y aunque muchos pensaran que no es terrible, que puedo hacer muchas cosas, no es el hecho, sino el cómo, las circunstancias, la forma, él porque...Él porque... ni yo misma sé bien él porque. Aveces una cosa, luego otra.-“es que no sé”-“pero tiene que inclinarse para un lado, sí o no”-“no sé, pero eso no importa, olvídate ¿ya?, no hablemos más de esto”.Me pregunto a veces ¿Cómo pude ser tan tonta?. Es que estaba enamorada, pero aún así, ¿ponerla antes de mí? Quizás ese fue realmente el error, pero a lo mejor hubo otra cosa. Se supone que debe ser así, que uno debe darse por completo, luchar por ese amor que uno cree el verdadero, el de toda la vida...Pero ahora terminó, y no puedo, no quiero pensar que fue en vano, que es realmente para siempre esto, que ya no hay vuelta atrás, que olvido todo, que ya no me ama, que no valora nada de lo que le entregue, y por eso ahora me ignora, como si yo fuera nadie, como si no hubiéramos vivido todo este tiempo hermoso, como si sólo hubiera sido un paréntesis en su vida... y para mi, que lo fue todo...Me da tanta rabia haber tomado la decisión que tomé, porque no lo hice con plena conciencia, siento que de una u otra forma, todo fue encasillado y no me quedó otra alternativa.Tengo miedo, tanto miedo... no sé bien porque, supongo que porque ahora debo enfrentarme sola al mundo, tratar de volver a ser yo, la que fui algún día. Lo único que agradezco, es que mis ganas de amar, mi capacidad de amar, aún está viva, por lo menos, eso no pudo quitarme. Pensé que moriría, pero no, yo puedo seguir amando, incluso más de lo que la amé a ella, y de eso me puedo sentir orgullosa, sólo de eso...Miles de horas junto a ella, noche y día pensando en nosotras, que daría yo en este momento por abrasarla, besarla una vez más, decirle que la amo, que todo fue un mal sueño, que tenemos una vida por delante, un futuro que seguir construyendo, una vida que vivir...La amo, la amo tanto, que dudo que algún día pueda olvidarla, marcó mi vida, nunca volveré a ser como antes, la vida sigue, y yo tendré que saber vivirla, de alguna manera tendré que echarme esta historia en mis hombros y seguir, queda mucho por delante, nunca seré yo misma otra vez, y eso me da miedo, mucho miedo...Nos cerraron las puertas en todas partes, en estas cosas, lamentablemente la familia, quien se supone es quien debe apoyarte, es quien más te juzga. ¿Cómo no comprenden que así soy feliz, que la amo, que todo es maravilloso?. “Queremos lo mejor para ti” ¿y qué saben ellos que es lo mejor para mí?.Fui cobarde. Mientras más lo pienso, más me queda claro... fui una maldita cobarde. Si la amaba tanto, ¿por qué no gritarlo al mundo? ¿Para qué negarla? Todo por la maldita sociedad, ese miedo atroz de que te vean como un bicho raro... me da vergüenza...Pasa y pasa el tiempo y no puedo sacarme el asunto de la cabeza, esto de no hablar, últimamente me está afectando demasiado, pensé, por un momento, que todo había pasado, pero un encuentro cercano con ella me devolvió a la realidad, me sacó la careta que tanto tiempo me había salvado, me había ayudado a enfrentar la vida de nuevo, a salir al mundo sola, pero de nada sirve engañarse dicen. Como toda careta, no duró mucho. Y ahora, estoy peor, me carcome por dentro que las cosas sean así, me siento podrida, como muerta, siento que mi alma va de un lado a otro sin un sentido claro, no hay razones para seguir, ni siquiera sé si quiero seguir con esto...El mundo se hace tan pequeño para nosotras dos. Es cada vez peor la situación, esa maldita indiferencia me debilita, me quita las fuerzas que van quedando. Si me odiara, me importaría menos, pero simplemente me ignora... y eso es... terrible...

viernes, julio 28, 2006


¿y alguien puede hacer de este caos algo con sentido?

domingo, julio 02, 2006

¡Increíble!


Increíble lo que puede provocar un mail en una persona, haciendo que su vida tome un rumbo totalmente distinto, dando un giro de 180º... sobretodo si prácticamente no conoces a esa persona...
Es increíble, realmente... estoy feliz... muy feliz...

lunes, junio 05, 2006

A Veces

Aveces escribe de una forma que no comprendo, que me cuesta concebir que salga de aquellas manos, de aquello...
A veces es tan simple, que me pregunto como es que aún no lo había notado y me avergüenzo por momentos de mi estupidez momentánea, vergüenza que pasa luego, cuando noto una sonrisa en su rostro.
Otras veces lo odio, lo detesto, no entiendo, rabia, rabia es lo que siento, porque, porque tiene que ser así, porque es tan injusto, nada tiene sentido, como tantas otras veces, entonces que importa, si la mayoría de las cosas no lo tienen, y me deprimo más, por la mente limitada que poseo, y me desespero más, y me pregunto hasta donde llegar...
A veces es... sólo es... existimos como tales, como entes, como personas... y nada más...
A veces me pregunto que hicimos para merecer esto... más frecuentemente, me pregunto que hice para merecer esto...
Muchas veces me pregunto si él se pregunta lo mismo... y la respuesta nunca se hace presente...
Porque la vida esta llena de incertidumbre, y cuando estoy a punto de dejarlo todo, me abre un poco la puerta y no puedo... simplemente todo plan trazado perfectamente queda en eso, en un plan nunca llevado a cabo...
A veces no sé, a veces sé, y no importa... no importa para ti por lo menos, y si no importa para ti, no importa para mi, y ahí quedamos otra vez, en un vacío existencial, en una nada programada por alguien, o por nosotros mismos, quizás es un juego que queremos jugar y que nunca acabará, porque no queremos que acabe... quizás sólo sea que ahora te extraño más, y no puedo hacer mucho por cambiarlo... porque de veras te extraño...
A veces me siento suspendida en el aire, viendo como pasan las cosas en esta tierra, en nuestra tierra... viendo como te alejas y me alejo, como todo se transforma en recuerdos, en ideas trazadas, pero nunca concretadas, no sé porque en realidad... en esos momentos queríamos con todas nuestras ganas, que pasó después, me gustaría mucho saber...
Hubo veces en que me demostraste tanto con tan poco, y otras es que necesitaba mucho y no me diste nada... es injusto, si, pero lo aceptamos así, lo quisimos así, y aunque ahora preferiría eso, hay muy poco, casi nada, y las esperanzas se van, y noto el descontento general, no quiero, pero esta pasando...
A veces quiero decir tantas cosas y las palabras no alcanzan, porque alguna vez llegamos a una conexión más allá de las palabras, pero quizás ya la perdimos, y cuando quisiera que entendieras, te siento ciego, sordo y mudo, porque como dicen por ahí : “no hay peor ciego que el que no quiere ver”.
Allá tú con tus rarezas y peculiaridades... aquí yo, divagando y especulando sobre lo que no debería, porque a veces te quiero y otras no, porque quizás ahora te estoy queriendo más, pero tu no lo sientes, estás tan lejos, o quizás todo se este perdiendo, y esta es la despedida, la amarga despedida, la que siempre se trata de no vivir, pero no hay alegría sin pena...
A veces quisiera que las cosas fueran distintas, pero quien soy yo para exigir algo así, quien eres tu para aceptarlo, quienes somos para creer que nuestros sueños se harán realidad, aunque quizás si se harán realidad, pero no lo sabemos, no nos corresponde saberlo, siquiera preguntarlo, tan sólo aceptarlo...
Algunas veces, muy pocas por cierto, sueño contigo, de cosas extrañas, fuera de este mundo, y por un momento soy feliz y creo que es verdad...
A veces quiero gritar, sacar muchas cosas que en mi se albergan, incluso yo me escondo de ellas, y luego pienso en las repercusiones, y esas inmensas ganas desaparecen, y vuelvo a estar acostada en mi cama, con un insomnio de mierda, que no me deja dormir, que carcome mi conciencia, y la pone a prueba a cada momento, tratando de hacerla caer por su propio peso... pero soy más inteligente, y no lo logra... a veces quisiera ser más tonta en esas oportunidades, y todos los estratagemas desaparecerían...
A veces, de madrugada, lágrimas caen por mi mejillas, y me arrepiento de tanto, tanto...

viernes, mayo 19, 2006

El Pianista 13ª Parte

Francesca quedó consternada con la velada de la noche anterior... a cada momento se convencía más de que ese hombre, Rodrigo Leiva, sería su salvador... por otro lado, también notó que aunque fuera casi infinitamente pequeño su interés, este existía... eso le dio ánimos para llevar cabo su próximo movimiento...
Pero algo la hizo detenerse... se sentía estúpida creyendo que un tipo como Rodrigo, un pianista de su nivel, se fijaría en tan poca cosa... así fue como se convenció de que no valía la pena, decidió olvidarlo para siempre, dejar de construir castillos sobre la nada, y darse cuenta de que estaba sola, y que nada tenía sentido, otra vez...
Así fue como siguió con su vida... con sus constantes salidas, con sus amoríos fugaces, con el mismo absurdo de siempre... lo sobrellevó porque simplemente no le quedaba otra... su pianista, ahora si que se había marchado para siempre.....
Rodrigo, por otro lado, espero en vano la llamada de Francesca... espero ese, y muchos días más, hasta que se convenció de que su segunda hipótesis, no era correcta, y todo había sido producto de su imaginación... sintió un vacío y eso le asusto, provocando una reacción de rabia poco común en él... no podía ser que una mujer le estuviera causando tantos problemas, con mayor razón, si es que era una mujer que no valía nada para él...
Así pasó el tiempo, llegó el otoño, el invierno, y luego la tan esperada primavera... las flores comenzaron a crecer, aparecieron los primeros rayos de sol, que te entibian luego de largos días fríos y grises...
A Francesca no le agradaba salir a los parques, pero ese día sintió una llamada, que le decía que tenía que respirar naturaleza...
Por otro lado Rodrigo, acudía al parque a diario, a fumar un cigarrillo, o a ver a los niños correr detrás de las palomas...
Se encontraron casi de frente, ninguno de los dos se percató antes de que el encuentro fuera inevitable... el saludo fue extraño, los dos querían abrazarse o decirse tantas cosas, pero no existía la confianza como para hacerlo... el encuentro había sido soñado tantas veces, las cosas que se dirían, habían sido tantas veces ensayadas, pero ahora, llegado el momento de representar la supuesta obra, el silencio se hacia presente, un silencio incómodo, injusto, luego de tanta espera de aquel encuentro...
No tenían un tema en particular de cual hablar, pero a la vez tanto que intercambiar...
Francesca atinó a decirle que fueran a un café, Rodrigo aceptó...
Ninguno de los dos supo como, pero de repente de encontraron hablando de su vida, de sus miedos e inseguridades, de sus planes a futuro y de sus sueños... el tiempo corrió mas rápido que de costumbre... se hizo de noche...
Rodrigo le pidió que se vieran otra vez, por supuesto que Francesca no se negó, y el encuentro se fijo para uno días después...
Francesca no entendía... había sido realmente maravilloso... temió, porque no podía ser tan bueno...
Rodrigo sonrió luego de separarse de ella... era mucho más de lo que esperaba, pero a la vez era muy distinta a lo que había imaginado... sentía que la conocía de toda la vida, y a la vez solo habían tenido oportunidad de hablar una vez...
espero con ansias que el próximo encuentro se concretara, sentía deseos de sentir su presencia otra vez... y no sabía porque...

viernes, mayo 05, 2006

Principio o Final???

Siempre he admirado su prestancia al caminar, su forma de verse bien y preocuparse de ella, ocupando un poco de maquillaje, o usando un rico perfume...
Aunque no es un ejemplo, ni es la mujer maravilla, yo la quiero, porque es ella, porque es mi amiga, y siempre esta ahí, pesé a todo, por muy cansada que este, escucha mis historias, mis penas, mis alegrías tontas como por una mochila que me compré...
Le encanta el rojo, le sienta en los labios... también le gusta el morado, igual que a mí... sólo heredé sus pecas, y los efectos especiales al hablar... quizás también su alma de pájaro, aquella que quiere volar ininterrumpidamente, pese al cansancio...
La casa se sentirá grande en su ausencia, porque aunque a veces no hablé, se nota su presencia, ella está ahí por cualquier cosa... si incluso la extrañamos cuando sólo se ausenta por unas horas... falta esa feminidad hecha mujer, feminidad que por lo menos yo no tengo...
Le llaman la emfermedad del siglo, pero para mí sólo es la enfermedad que puede quitarme a una gran amiga, a una compañera de risas y aventuras, a una madre a la que adoro...
No comprendo porque tenía que ser ahora, porque ella, que hizo, que hicimos... cuando tuve la confirmación, ya no hubo vuelta atrás, ya no hay vuelta atrás, lloró de rabia, lloró de pena, sí es que acaso alguien manda en esto me preguntó que será lo que espera... si no existe Dios ¿quién será capaz de ayudarla? ¿médicos? nunca he confiado en ellos...
Tengo que ser fuerte, tenemos que ser fuertes... pero como serlo cuando te están tratando de quitar algo preciado, como creer en un ser superior, cuando en vez de hacerte daño a ti directamente, daña a los que están a tu alrededor... no puedo creer en nada... sólo hay que esperar...¿y mientras, qué?
Siento una opresión en el pecho, que a ratos me quita la respiración... me pregunto que siente ella si yo siento esto... ¿dolor? ¿angustia? ¿pena? ¿rabia?
Quiero gritar... no es justo... con qué derecho!!!
Cuando este tipo de cosas suceden, todos los cuestionamientos se van a la mierda... y si existe quien la ayude? a que tanto estoy dispuesta por salvarla del sufrimiento?
Lágrimas, lágrimas, sólo lágrimas he derramado, y las respuestas no se hacen presentes...

miércoles, abril 26, 2006

El Pianista 12ª Parte

Despertó pensando en la tal Francesca. No sabía porque, creyó en un momento que quizás la había conocido en otro lugar, porque siempre olvidaba fácilmente las nuevas caras, pero no, en el fondo sabía que era una energía nueva la que ella le había entregado en ese corto momento. Sabía que no era atracción física, tampoco sentimental, era algo que traspasaba esos límites, como si con ella encontrase la paz… Por otro lado, intuía que era una persona muy sola, por lo que le había contado Ivan, era una mujer muy cotizada en el medio, pero jamás se le había visto con una pareja estable. Luego de la muerte de Cristina, era una de las primeras cosas por las que se interesaba realmente. Sentía que algo podía hacer por ella, no sabía que ni porque, pero por lago había entrado en su vida.
Le pidió a Ivan que la contactara, para que se vieran un rato, pero sin decirle a ella que él iría. No sabía porque, pero quería que ella no supiera que él estaría ahí, como para poder notar las reacciones más a flor de piel.
Llegó temprano, para tener oportunidad de observarla en todos sus movimiento.
Cuando llegó Francesca, Rodrigo quedó realmente impresionado por su belleza. En el 1º encuentro, estaba seguro de que ella estaba mucho más simple, lo que no le molestaba en lo absoluto, pero no podía negar que esa noche brillaba más que una estrella.
La vio caminar y atraer las miradas de los hombres de las mesas más cercanas. La vio reír, y con ello reír a todo el que tenía a su alrededor. Pero notó algo extraño, aunque se le veía radiante. Estaba preocupada, esperaba a alguien, no dejaba de sonreír, pero en el fondo, Rodrigo pudo ver la soledad contenida durante años. Imaginó una niñez, una adolescencia perdida, robada, y sintió lástima… no le gustaba ese sentimiento, pero no había podido evita sentirlo…
Se decidió a ir a la mesa… Cuando llegó, notó el mismo brillo misterioso en los ojos de Francesca como la 1º vez, y supo de inmediato que algo sentía ella hacia él, su sonrisa cambió, de ser hermosa por naturaleza, pasó a ser bella porque era una felicidad real.
De repente, y aunque se lo había negado incontables veces, se hizo la pregunta que temía y que no sabía la respuesta: ¿Qué tenía, para que ella se fijara en él?
La noche avanzó rápida, fue una velada entretenida, y sólo por probarla, decidió no tratar de indagar más allá, y esperar que ella tomara la iniciativa. Primero, porque hace años que no cortejaba a nadie, y el recuerdo de Cristina siempre estaba vivo como para comparar a cualquiera con ella, lo que implicaba que ninguna mujer era lo suficientemente buena. Y segundo, porque era la única forma de comprobar que sus hipótesis era correctas, ya que todo lo analizado podía ser sólo producto de su imaginación.
Se despidió como si nada, caminó hacia la entrada, pero antes de salir, se giró para verla por última vez… sus ojos se encontraron con los de ella, notando un pequeño rubor en sus mejillas. Se dio vuelta y caminó por la calle 33, esperando que al otro día se hiciera presente la llamada de Francesca…

Sólo Vacío...



Luego de todo, del trabajo, del estudio, de mi misma familia, de los amigos, del carrete y los cigarros, queda nada... nada, porque eso es lo que lo resume todo... nada... una nada amarga, melancólica... una nada que me pisa y me reduce a la mínima expresión posible de mi persona... una nada que me define, que me vuelve absurda, que me vuelve algo que no debería existir... algo que nunca debió concebirse... pero nada que hacer, existo, importó para algunos, y por eso tengo que saber vivir...sólo por eso...

jueves, abril 13, 2006

ups!

no había podido escribir más de mi historia, del pianista, por mis estados de ánimo, pero ya estaremos de vuelta otra vez...
ya escribí por lo menos la parte que viene, sólo tengo que traspasarla... es que a veces uno simplemente no tiene ganas... yo no tenía ganas... estuve feliz, ahora estoy tan sólo...
eso...
mil disculpas...

jueves, marzo 30, 2006

simplemente estoy feliz...muy feliz...

lunes, marzo 20, 2006

El Pianista 11ª Parte

Mientras se encontraba en aquel bar, Francesca se sentía sumergida en un sueño, en uno de esos en que despiertas con una sonrisa en tus labios, y te ries como estúpida por eso... Trató de guardar cada palabra y cada risa de Rodrigo, lo observó, lo examinó hasta que ya no hubo dudas de nada...
Se marchó porque no soportaba sentirlo tan lejos, pero a la vez tan cerca, lo más que había estado desde aquella primera vez...
Pero de repente sintió una punzada en su corazón... el conocerlo no implicaba que fuera de ella, cuando se lo volvería a encontrar, no había intercambiado ningún tipo de información como para buscarse, encontrarse, enamorarse. Un escalofrío recorrió su cuerpo, sintió miedo de que él no se hubiera fijado en ella, que a él no le importara en lo más mínimo lo que le pasara, que conociera a otra mujer, y se enamorara perdidamente de ella...
Los días que siguieron al encuentro fueron bastante grises, sentía aún más su ausencia que antes, ahora tenía recuerdos con lo que mortificarse, quizás no habóa aprovechado del todo aquel encuentro, quizás... no pudo contener su llanto, cayó al suelo frío de su casa, lloró por sus padres, lloró por Rodrigo que no sabía de su amor, y lloró también por ella, por haber sido tan tonta, por haber fabricado ese mundo de papel que ahora se derrumbaba, ya que no lo podía sostener, que era una mentira de principio a fin... lloró por sentirse sola, po no poder mantener ningún tipo de relación, por existir... cuantas veces había querido terminar con su vida, pero al momento sabía que no tenía la valentía de hacerlo, era una cobarde, y esola hacía aún más infeliz... Odiaba de todo corazón su vida, su casa, su cuerpo, su manera de ser... se daba asco, a veces sólo vomitaba porque no admitía cierto todo esto que le estaba pasando...
Por otro lado estaba él... este había logrado llegar a su corazón sin problemas, pero ¿Quién era ella para merecerlo? ¿Qué podía ofrecerle a aquel maestro? ¿Una vida llena de atajos, de soledad, de desesperanza, de dolor? ¿Podría realmente un hombre fijarse en ella, cuando no era más que una cara bonita?
Mil preguntas se formulaba a cada momento, y las respuestas no se hacían presentes...
Pasaron los días, se echó al hombro la pena que sentía, trató de seguir lo mejor que pudo...
Hasta que un día recibió una llamada de Ivan... La invitaba a un restorant, estarían algunos amigos, sería una velada entretenida... Francesca aceptó, sin evitar preguntarse si es que Rodrigo asistiría... no le preguntó a Ivan, ya que no tenía sentido, y como había decidido desde un principio, no apuraría las cosas, sería cautelosa en todo momento, era una mujer joven, había esperado por toda su vida, en momentos se creyó perdida, pero no, su rumbo definitivo comenzaba a tomar forma, y eso la hacía eternamente feliz... Sonrió, y paso a buscar el vestido que usaría esa noche, ya que sabía sería inolvidable, aunque Rodrigo no fuera, puesto que sabía que Ivan era Homosexual, y no la buscaba como mujer, sino que como amiga, lo que le ofrecía un mundo totalmente nuevo...

domingo, marzo 12, 2006

El Pianista 10ª Parte

La junta de los 3 amigos fue todo un éxito. Al verse, no pudieron más que abrazarse. Rodrigo les pidió disculpas por casi haberlos olvidado en el camino. Reconoció sus errores, asumió que no estaba bien, y que necesitaba de su amistad para poder seguir adelante... Gaspar e Ivan no pudieron negarse, ellos estaban seguros de que esta vez era de verdad, ya que conocían a su amigo, y sabían que esto no era casual, Rodrigo había tocado fondo, pero se estaba levantando a tiempo para renacer...
Como esa noche tocaba en el bar de la esquina, los invitó porque quería hacerlos partícipes de su vida lo antes posible.
Luego de la presentación, Rodrigo no podía estar menos que feliz por todo lo vivido aquel día. Bajó del escenario y se dirigió rápidamente a la mesa en que se encontraban sus amigos.
Iban a comenzar la conversación, cuando una mujer se acercó a su mesa. Saludó a Ivan, e Ivan dijo que había trabajado con ella. A Rodrigo no le hubiera llamado mayormente la atención si es que no hubiera sentido que aquella mujer lo miraba de modo extraño, también, por esta misma razón, creyó percibir un briilo misterioso en sus ojos... Al momento trató de olvidar esto, ya que sólo podía ser efecto de la alegría repentina que estaba sintiendo... La mujer no se quedó mucho rato más, pero quedaron con Ivan de encontrarse en algún café o en ese mismo bar, para escuchar a Rodrigo. Cuando Francesca se despidió de él, aprovehó para decirle que le encantaba su forma de tocar, que donde podía escucharlo otra vez, y este le contestó que aún lo sabía, pero que le avisaría a través de Ivan.

Rodrigo quedo impresionado... jamás una chica, y menos una tan guapa como ella, se había interesado en su música en todo este tiempo. Siempre recibía aplausos, felicitaciones, entonces se preguntaba que era lo distinto esta vez... Algo enigmático encerraba esa tal Francesca, y esperaba poder averiguarlo lo antes posible. Le intrigaba y no sabía porque. Era una mujer hermosa desde el punto de vista masculino, pero no era eso, estaba seguro. Quizás sus ojos, o su mirada mientras hablaban, o quizás sus palabras... no lo sabía, pero no importaba, estaba cansado esa noche, quizás el nuevo sol le traería buenas nuevas...

lunes, marzo 06, 2006

interrupcion necesaria en la historia...

no comprendo los límites del sentir humano... no comprendo que es lo que mueve que las cosas sean de una forma u otra... uno quiere creer que hace las cosas bien, pero no hace más que equivocarse, y tomar malas desiciones, o quizás sean buenas, pero en el momento nos afectan de sobremanera...
estoy angustiada, estoy triste, siento que todo este tiempo que había sido hermoso pasó y ya no hay vuelya atrás, todo lo que hice no importa, todo lo que me entregué por esto ya no vale la pena, y quiero gritar y sacar esto que me esta matando, quiero llorar, pero es debilidad, pero que hago, si no puedo hablar porque sólo yo decidí que así fuera...
Ojala pudieras decirme lo que nunca me dijiste... ojalá todo lo que pienso de ti sea mentira, y no es más que me jugaste una broma... habla, alguna vez, por favor habla...

jueves, febrero 23, 2006

El Pianista 9ª Parte


Consiguió su teléfono, aunque sólo por poseerlo. Ni en 100 años se atrevería a llamarlo. Ella jamás llamaba a un tipo, ellos eran los que la llamaban...
Como meta se propuso ese mes frecuentar todos los bares en lo que sabía que él tocaba algunas veces. Ese era su mejor modo de actuar, plantearse metas a corto plazo para cumplirlas... Había esperado, aunque se lo negara, muchos años por senrit algo así, por lo que tenía que actuar cautelosamente si es que realmente quería conquistarlo.
Francesca se sentía ahorada en su trabajo... Sentía que no tenía sentido nada, sabiendo que un pianista la podía hacer llegar a las estrellas con sólo interpretar algunos acordes...
Esa noche partió al bar de la esquina. Otro pianista tocó algunas piezas. Se romó un trago y salió de aquel lugar esperando tener suerte la próxima noche.

Unos días después fue a otro lugar, pero sólo escuchó un poco de jazz.
Otra vez, fue de casualidad al restorant en donde lo vió por 2ª vez, pero esa noche no había música en vivo.
Así se pasó todo el mes, de un lugar a otro. Canceló muchas citas para ir de un lugar a otro, pero nada encontró.
Hasta que una noche, desesperanzada del todo, volvió al bar de la esquina. En una mesa, reconoció a un diseñador con el que había trabajado unos meses atrás... Se llamaba Ivan. Pensó saludarlo, pero al instante se arrepintió, no tenía sentido.
Al poco rato, su pianista apareció en el escenario... Una ola de calor recorrió todo su cuerpo, y no pudo más que relajarse para disfrutar en su totalidad los sonidos de aquel piano maravilloso...
Al terminar, como se acostumbraba, todos aplaudieron. Por primera vez, Francesca notó una sonrisa en los labios de Rodrigo, como de satisfacción por la presentación, y ella también sonrió.
Rodrigo se apresuró a bajar de ahí e ir a saludar a sus amigos. A Francesca casi se le dispara el corazón, cuando vió que se acercaba al tipo que conocía, Ivan, y otro que lo acompañaba. No lo pensó dos veces, y partió hacia donde estaban los tres hombres...

El Pianista 8ª Parte


Como primera medida, para salir de ese mundo solitario, Rodrigo se propuso recuperar a sus antiguos buenos amigos, aquellos que habían estado siempre, incluso en la muerte de Cristina y después, aunque él los había lejado poco a poco...
Cuando era más joven, aunque no era un Don Juan, tenía una chispa que lo hacía llegar a todas partes... Cómico por naturaleza, las mujeres lo buscaban tanto como amigo como pareja.... Era sin duda una excelente persona... En eso, seguramente, se había fijado Cristina y la había enamorado de tal forma que jamás le fue infiel ni tuvo dudas respecto a su amor y su relación...

Primero llamó a Gaspar, un amigo del colegio. Por él había conocido a su esposa. Cuando habían salido del colegio, ambos se fueron a la facultad de música. Gaspar estudiaba Saxo, su pasión era el Jazz. Conoció a Cristina porque le llamó mucho la atención. Era una mujer bella e interesante, como pocas se encontraban enla facultad, pensaba él. Al momento se la presentó a Rodrigo y mágicamente ya no hubo forma de separarlos. A Gaspar no le importó, ya que luego se hicieron muy buenos amigos.
Cuando Gaspar oyó la voz de Rodrigo, no pudo menos que recordar los últimos episodios... Rodrigo llorando, Rodrigo drogado, Rodrigo borracho... Había terminado por alejarse, porque su amigo no mejoraba, y a parte estaba sumiéndose él en una depresión. Para él Cristina también era muy impostante y no podía comprender cmo existía acaso la posibilidad de que se fuera un alma tan pura como aquella. Rodrigo le pidió que se juntaran lo antes posible... Gaspar no pudo menos que aceptar, él seguís siendo unos de sus mejores amigos...
A Ivan, por otro lado, la situación le había enfurecido en su momento. Aborrecía en que se había convertido su amigo, luego del accidente. Aún así lo quería infinitamente. Ivan era Homosexual. Aunque en algún momento se había enamorado de Rodrigo, al poco tiempo se había dado cuenta de que era era algo imposible, y toso ese amor, pasó a ser amistad y un cariño como no exoste otro. Cuando escuchó que era Rodrigo quien lo llamaba, una sonrisa se dibujó en sus labios. Aceptó sin pensarlo dos veces. Esta junta de los 3 amigos sería interesante...

El Pianista 7ª Parte


Al llegar a su casa, se sintió vacía otra vez... Lo había encontrado, sin duda, el pianista que la había cautivado se llamaba Rodrigo Leiva, no Gonzalo como había creído. Todo lo malo que se imaginó ya no importaba... pero ahora se preguntaba como lograría acercarse a él, llegar a sentir confianza, confesarle su amor incondicional, y a parte que este la aceptara...
Nunca se había enfrentado a algo así... Bueno, en realidad sí, pero de eso había pasado muchísimo tiempo...
Cuando aún era una adolescente, conoció a un tipo en uno de los talleres de deporte que su abuela le obligaba a asistir... todo partió como una amistad, pero ella rápidamente se enamoró de él. No sabía que hacer, la situación se le escapaba de las manos... No tuvo mejor idea que preguntarle a sus amigas que hacer y ellas le dijeron que se lo callara, porque si le confesaba sus sentimientos al chico, este se aprovecharía de ella y la tomaría por una mujer fácil, y eso era lo pero que le podía pasar a una chica. Ella no estaba del todo segura, ella sentía que sería correspondida. Pero nunca llegó a saberlo. Su abuela escuchó una conversación con sus amigas, y la sacó de aquel lugar, argumentando de que tenía que preocuparse de sus estudios si es que quería llegar a ser alguien en la vida. Nunca más lo vio.
Se preguntaba como podría llegar a él, viendo que era un músico y ella una publicista. Pensaba en que podía ofrecerle a aquel maestro que no tuviera, suponiendo que la música lo llenaba todo. También pasó por su mente que estuviera casado, pero canceló ese pensamiento por ser destructivo según su punto de vista. ¡Qué ganas de tener una amiga en esos momentos! Su abuela, su maldita abuela otra vez. Con sus comentarios humillantes no había hecho más que alejar a todo el que se le acercara, dejándola sola en esos momentos. En una etapa de su vida incluso había llegado a convencerse de que tenía razón, pero en estos momentos dudaba de todo, de lo que habían sido sus bases para vivir, en lo que había creído toda su vida, en lo que llevaba haciendo por todos estos años, en donde ahora comprendía que no había sido feliz, y que su vida era una mierda, y que si no hacía algo pronto, ya no habría vuelta atrás...
Ese día, en su trabajo estuvo todo el día averiguando cosas sobre él, para generar el plan o más bien la forma de conocerlo. Lo que esperaba era conocer a alguien que lo conociera para que se lo presentara, pero era muy difícil por los distintos medios en que se movían. Así fue como averiguo que era viudo y que tocaba de vez en cuando en distintos bares. Se propuso, como primera tarea, hacerle un seguimiento para saber que lugares frecuentaba, restorants, cafés, museos, etc. Sabiendo eso, creía ser capaz de poder enfrentarlo...
Por primera vez en mucho tiempo se sentía viva... Sus logros escolares y universitarios jamás la alentaron, ya que no le costaban... Recordaba que de pequeña le gustaba actuar. En su colegio, en una actividad artística, le había tocado ser el papel principal en una obra de teatro... ¡Qué alegría había sentido cuando todo el público se había parado a aplaudirla! Esa vez, sintió que todo lo había hecho con el corazón, por ella y por sus difuntos padres, que siempre la vigilaban desde el cielo. Eso era algo que le había dicho su padre antes de morir. Casi como si lo hubiera sabido siempre, que unos meses después se iría de este mundo. Le había contado que todas la personas que morían, se iban al cielo y cuidaban a sus seres queridos. Esas eran las cosas de las que se aferraba de niña, no le quedaba otra...
Pero ya era toda una mujer. Esos tiempos de ingenuidad ya habían pasado, estaba sola en este mundo, se las tenía que valer por sí sola, porque nadie la ayudaría si es que tenía un problema.
Esta era la oportunidad de su vida de cambiar su destino, lo sabía, y no lo dejaría escapar por nada del mundo...

sábado, febrero 11, 2006

El Pianista 6ª Parte


Rodrigo Leiva era viudo desde hace 5 años. Su mujer, Cristina, por su trabajo, tuvo que partir a Europa en un viaje de negocios. Ese día, como nunca, habían peleado. Rodrigo no quiso ir a dejarla al aeropuerto, y ni siquiera se despidió de ella. El avión se estrelló en el desierto.
Desde aquella vez, sentía que no tenía que vivir. Se culpaba una y otra vez del accidente. Aún despuñes de 5 años no se lo perdonaba. La había conocido en la facultad cuando estudiaba música. Ella estudiaba administración. Desde el primer momento que la vio, supo que sería la mujer de su vida, y no descansó, hasta que por fin se casaron luego de 2 años de ser novios. A esa fecha ya llevaban 6 felices años juntos. No habían querido tener hijos aún, ya que, preferían disfrutar de la vida. Cristina si quería, su mayor sueño era ser madre, pero Rodrigo fue inflexible. Ahora se lamentaba no haberlo hecho, ya que algo le hubiera quedado de su hermosa mujer.
Tocaba piano desde que tenía memoria. Sus padres, ambos músicos, lo criaron rodeado de música, conciertos, recitales de la mejor calidad. Antes de que su esposa muriera, trabajaba como profesor, pero luego de ocurrido el accidente, no pudo soportar mezclarse con gente, menos con jóvenes. Ahora sólo daba pequeños espectáculos, en donde mostraba su melancólica y triste alma, que estaba llena de culpa, y que no podía sanar.
Por supuesto no había mantenido ninguna relación amorosa desde entonces. Sentía que ninguna mujer podía llegar a superar a Cristina. Ella era tierna, dulce, sin dejar de tener un carácter muy firme, de ser sagaz e inteligente, de ser amiga, esposa y mujer a la vez. Unas cuantas mujeres se le habían insinuado, sus amigos querían que rehiciera su vida, pero no había caso, estaba tan convencido de que él debería haber muerto junto a su esposa, que ya no pertenecía a este mundo, que nadie en este mundo sería capaz de llenar el vacío que Cristina había dejado.
Había tratado de suicidarse incontables veces, pero siempre el peso de la culpa no lo había dejado terminar con su tarea. Sabía que era cobarde, y aunque no era religioso, ni tenía mayores creencias, sabía, en el fondo, que su vida era preciada, y no podía desperdiciarla. Sabía también, que por algo estaba ahí aún, aunque a veces perdiera las esperanzas.

Tocar en ese lugar lujoso, en aquel restorant, había sido bueno. Aunque no gustaba de las multitudes, y prefería tocar en el bar de la esquina, hace tiempo que no sentía emoción al interpretar esos temas, temas que había escrito antes de que la tragedia sucediera. Generalmente su repertorio se basaba en melodías tristes, que sólo provocaban que la gente se sintiera desgraciada, aunque una parte, muy pequeña, se sentía feliz, conforme.
Luego de tocar, se levantó y decidió cambiar el curso de su historia. Amaba a su esposa, siempre la había amado, pero por fin comprendió que lo último que ella esperaría sería verlo así, triste, acabado, lleno de culpa, culpa que en realidad no tenía, culpa que casi lo mata por 5 largos años...

sábado, febrero 04, 2006

El Pianista 5ª Parte

Así pasó un mes. El asunto estaba casi olvidado. Siguió su vida tal como era, tuvo una cantidad de citas, que casi le faltaron días para salir.
Su trabajo estaba de lo mejor, sólo por eso, porque le quitaba tiempo, no pensaba en él, el pianista.
Un día, un tipo la invitó a salir (como tantos otros, ¿es que no se cansan?). La llevó al mejor restorant de la ciudad. Curiosamente, esa noche tocaba un respetado pianista. A ella no le importó, la magia se había perdido desde aquel último encuentro, la mención de que tocaba no era trascendental hasta ese momento.
Comieron una apetitosa cena, camarones con salsa blanca, tomaron una botella de champagne. Cuando iban a pedir el postre (frutillas con crema, muy afrodisíaco), un tipo subió al escenario, y presentó al supuesto pianista.
“¡Con ustedes, un pianista de lo que hay pocos. Esos que te emocionan aunque tu día sea el peor, recibamos con un gran aplauso a Rodrigo Leiva!”.
El público presente aplaudió ligeramente, ya que no sabían quien era el sujeto que tocaba.
Era alto, delgado, el pelo desordenado, y una pinta bastante particular, parecía todo menos un pianista talentoso. Francesca lo observó sin notar nada extraño.
Cuando comenzó a tocar, todo cambió en ella. Era él, era su pianista amado, es que realmente la había conquistado, pero… ¿y el otro?. Dejó para después esa pregunta, sólo se dedicó a escuchar tan dulces melodías…
Cuando terminó, la sonrisa que mostraba en su rostro era tan placentera, que su acompañante no pudo más que sentir que la había conquistado. Francesca notó esto, pero no le importó, siempre sucedía…
Cuando llegó a su departamento, no hizo más que pensar en lo que había sucedido. Las respuestas se sucedieron casi por arte de magia, y supo lo que tenía que hacer… buscaría a Rodrigo Leiva por donde fuera necesario. Se sentía viva por primera vez, el pianista sin duda, había robado su corazón…

El Pianista 4ª Parte


Pasó una semana… las cosas siguieron más o menos igual, seguía teniendo sueños, seguía pensando en él, pero podía controlarlo…
Pasó otra semana, y ya no aguantó más… decidió volver a aquel lugar a averiguar la identidad del pianista, para salir de dudas, para ver como era, en una de esas algo resultaba…
Al igual que la primera vez, se vistió con ropa normal, tomando en cuenta que generalmente usaba vestidos de gala.
Entró al lugar. Había muy poca gente, así que no tuvo problemas para encontrar una mesa desocupada, bastante apartada del escenario, quería tener la oportunidad de examinar a fondo al pianista.
Tomó un trago. Pasó el tiempo, y temió que esa noche no se presentara. No fue así, porque cuando creía perder las esperanzas, se subió un tipo al escenario, y comenzó a tocar…
Algo sonaba extraño… el tipo tocaba bien, pero no causó la misma sensación… aún así espero paciente. El show se prolongó por casi una hora. Cuando finalizó, Francesca se acercó para saber de él.
El tipo era bastante normal, mucho menos de lo que ella se esperaba. Cabello castaño oscuro, ojos negros, tez morena.
Cuando llegó a su lado tiritaba. Le preguntó el nombre, el tipo le dijo que se llamaba Gonzalo. Ni siquiera le devolvió la pregunta y siguió caminando. Francesca se desconcertó, nunca los tipos la ignoraban, es más, hacán fila para ella les preguntara el nombre. Trató de hacerle otra pregunta, pero el tipo ya se estaba yendo. Lo único que le dijo fue que estaba cansado, y debía partir cuanto antes.
Francesca sintió que se desvanecía ahí mismo. Todos los planes, las fantasías, pensamientos acerca de lo que sería el primer encuentro se fueron lejos, muy lejos. Se sintió estúpida, traicionada. Por primera vez había sentido que algo podía valer la pena, y en dos semanas, dos malditas semanas, todo se iba a la mierda. El mundo era ahora mucho menos. Lo que pensó que podía ser la salvación, no fueron más que mentiras, mentiras verdaderas…

viernes, febrero 03, 2006

El Pianista 3ª Parte


Despertó sobresaltada, no sabiendo donde estaba, pensando que todo lo que había pasado había sido tan sólo un sueño. Al poco rato comprobó que no era así, la antigua chaqueta a rayas estaba colgada sobre un perchero.
Se bañó con agua fría, lo hacia siempre que sentía que las cosas no estaban bien, para limpiarse de las malas vibras que pudieran existir.
Partió, como todos los días, a hacer su trabajo, pero algo resultaba distinto. La gente parecía aún más distante que antes, y esa melodía... no podía eliminarla de su cabeza, aparecía una y otra vez, imágenes de aquel pianista se sucedían sin cesar, sin dejarle a penas un respiro, un respiro para poder rendir, que era lo importante en esos momentos.
Cuando ya no aguantó más, decidió cancelar la cita de ese día. Vio quien era, lo pensó, y se arrepintió. Era un tipo de una firma importante, una de esas oportunidades que no se pueden aprovechar.
Se puso un vestido rojo, provocador, tentador. Era el que causaba efecto con sólo llevarlo a cuestas. Pero ese día había que admitir que el brillo que irradiaba estaba tenue.
La noche fue desastrosa, no pudo relajarse, el pianista no la dejaba tranquila, imaginaba un mar de fantasías junto a él, a esa melodía, a tantas otras que ese genio sería capaz de crear, sólo para ella...
Cuando llegó a su casa, sintió que se desvanecía, una opresión, un sentimiento de angustia la invadía, se sentía por primera vez vacía, su coartada de mujer feliz ya no servía... ¿A quién quería engañar?
Decidió dormir... pero a veces el sueño nos juega una mala jugada... soñó que se encontraba con el pianista, y este tocaba sin parar, para ella... hasta que de repente el comenzaba a alejarse, y la dejaba sola, sin música, sin compañía, en medio de la ciudad.. despertó llorando y decidió olvidarlo todo, a como de lugar iba a sacarlo fuera de su cabeza, de su mente, él no era nadie, no podía ser alguien, ni siquiera sabía quien era., y ella que era tan distinguida, no podía cegarse por algo tan mínimo, tan insignificante...
Lamentó tener estos pensamientos en su mente, pero sabía que de otra forma estaría perdida...

jueves, febrero 02, 2006

El Pianista 2º Parte


¡Nunca en su vida había oído tal melodía, tan hermosa y triste a la vez! Su corazón se llenó de gozo, luego no pudo evitar sentir melancolía por no haber acudido a ese sitio antes... escuchó sin casi percibir más que los sonidos que salían de ese piano maravilloso...
El hechizo duró hasta que la pieza terminó y todos los asistentes prorrumpieron en aplausos. Francesca sintió que despertaba de un sueño... Salió apresurada de aquel lugar y se alejó casi corriendo... Por primera vez en su vida sentía un real placer, regocijo, alegría, que su corazón parecía a punto de estallar... a la vez sentía miedo... no estaba acostumbrada a las nuevas sensaciones y su vida, que estaba fría, y calculadamente bien, por un momento perdía toda dirección...
Siguió alejándose, no entraba en su cabeza que un desconocido, es más, un pianista sin nombre le hubiera dado tanto a cambio de nada... por otro lado este tipo era un don nadie, generalmente le gustaba que sus parejas fueran gente muy conocida, ya que al día siguiente los contratos hacían fila.
Se sintió insegura, perdida, sin un norte claro que seguir, ¿Qué hacer? Olvidarlo para siempre, o buscarlo incansablemente, hasta hacer de esas melodías, algo suyo...
Por el momento sólo sabía una cosa, tenía que escapar, ir lejos, muy lejos, adonde no encontrara nada.
La calle apestaba, las luces nocturnas no hacían más que cegarla.
Paró un taxi, se dirigió a la estación de trenes, para ir a su lugar favorito, un bosque que de pequeña visitaba con sus padres, y cada vez que podía iba. Sus padres habían muerto cuando ella era sólo una niña. Su abuela, una mujer estricta, llevada por las antiguas costumbres, la había educado para sobrevivir en el mundo, y a la vez pararse frente a todos y no tener que agachar nunca la cabeza. Ella había muerto hace poco, pero a Francesca casi no le importó, con ella había vivido el pero infierno que podía existir, y aunque ya era toda una mujer, aún quedaba el resentimiento.
Todo esto pensaba mientras se encaminaba a la estación. Al llegar ahí, tuvo que frenarse, poner los pies sobre la tierra, y darse cuenta de que no podía abandonar la ciudad así como así, tenía compromisos, trabajos, proyectos que entregar, y sabía que las pérdidas serían millonarias.
Reprimió sus ganas, tomó otro taxi, y volvió a su morada minimalista. Cuando compró su departamento, no tenía claro como quería decorarlo. Su corazón le decía que lo hiciera lo más hogareño posible, pero su mente, como siempre, se impuso a eso. Todos sus colegas siempre hablaban de la Bauhouse, el arte minimalista, de que un publicista tenía que tener buen gusto, etc. Y aunque ella lo admiraba, sentía que eso en realidad era mucho más simple, pero el entorno acabo con eso. Debía admitir que cualquiera que fuera a su casa, admiraba la decoración, el amueblado, los cuadros. Pero Francesca sentía que ese no era su hogar, que era el de otra persona, una mucho más fría, sin duda.
Entró, y aunque esta maniobra la había hecho incontables veces, sintió una punzada que casi la tira al suelo...
Se sacó los zapatos, avanzó lentamente sintiéndose una extraña en su propia casa. Se tendió en su cama, y tuvo una noche sin sueños.

miércoles, febrero 01, 2006

El pianista 1º parte


Francesca era una mujer distinguida. Gustaba de la buena ropa, buen perfume, no reparaba en gastos cuando se trataba de ella y su imagen. Tenía ese aire a modelo top, que muy pocas tienen el privilegio de tener.
Su agenda siempre se encontraba copada, hombres de todas las edades, estilos y riquezas la buscaban para poder impregnarse de ese aire de diva... Aunque a Francesca no le interesaba en lo más mínimo toda esta locura, la disfrutaba porque de una u otra forma, era agradable sentir que le importaba a alguien... sin duda esta era una vida bastante vacía, pero a ella la tenía sin cuidado, tenía una vida profesional excelente, recibía cuantiosas ofertas, las cuales las tomaba sin miedo, y por supuesto siempre salía victoriosa. Era una publicista de las mejores, a su corta edad de 30 años. Sólo por eso se le perdonaban sus constantes salidas.

No era feliz, pero tampoco era infeliz. Se refugiaba en que lo tenía todo, todo lo que una mujer podría querer, dinero, hombres y libertad...
Un día como cualquier otro, decidió hacer algo distinto... no sabía que en un principio, hasta que a su mente llegó la respuesta... Siempre usaba la técnica de creer que tenía todas las respuestas en su mente, por lo que sólo tenía que encontrar la respuesta que buscaba... Cada vez que iba a su trabajo, pasaba fuera de un bar, un tanto de mala muerte, en donde siempre se veía un cartel de que un prestigioso pianista tocaba cada noche, para deleitar con su música a los auditores....
Siempre había sentido la curiosidad de acudir a tal lugar para conocer al pianista misterioso...
Esa noche, muy extrañamente, no tenía ninguna cita planeada. Al principio se inquieto, pensando que quizás sus encantos ya no eran los mismos de antes...
Pese a eso, formuló su plan para ir a visitar al pianista...
Esa noche, quería pasar desapercibida, así que tomó un simple pantalón negro, una camisa blanca para contrastar, y su antigua chaqueta negra a rayas, maquillaje suave, y un perfume que sólo usaba cuando quería pasar desapercibida...
Estaba emocionada, hace mucho tiempo que no hacía algo fuera de lo común, algo desconocido, donde ella no fuera la reina y señora de la noche. Entró y sus piernas tiritaban de miedo y nerviosismo, no pudo mirar a nadie. A lo lejos divisó una mesa desocupada y pasó a tomar posesión de ella...
Iba a pedir un trago, cuando escuchó que en el escenario alguien caminaba, se sentaba y comenzaba a tocar el piano...








Estaba AnGeLiTo De La ViDa en el metro muy aburrida, cuando se le ocurrió esta historia... Aún no esta completa, y esto es menos de lo que escribí, pero la publicaré por partes para no aburrir a mi respetable público...

sábado, enero 28, 2006

Encuentro Premeditado...

No puedo dormir pensando en lo que ha pasado en estos últimos dos días...
No sé si soy tonta o definitivamente estoy loca...
No era necesario, pero sabía que tenía que hacerlo, necesitaba salir de eso, y confirmar lo que yo pensaba... todo fue bastante bien todo el rato, hasta que empezó con que quería que la abrazara... para que, me pregunto... lo primero que viene a mi mente es que es porque estaba otra persona y nada más... pero ¿realmente lo quería?
Dudas y más dudas aparecen en mi mente y nublan mi corazón, ya que no sé si era más fácil, pero sentía que había pasado, incluso creo que no estuvo bien... por eso escribí lo que escribí... de hecho, el asunto no me afectó el resto del fin de semana, lo pasé increíble, me sentí tan bien, tan tranquila, tan segura de todo... me pregunto porque fui a internet, si no había un motivo real, ya que la excusa que usé, podría haberla solucionado de otra forma muy fácilmente... pero haya me fui a meter, y supe cosas que no quería saber, porque a estas alturas ya nada tiene sentido en esto, ni nuestros encuentros, ni nuestras conversaciones, ni nada... jamás pensé que ella lo tomaría de otra forma... jamás pensé que podría llegar a confundirla, a replantearse nuestra situación de nada que nos envuelve, de no ser amigas ni pareja, de ser un par de mujeres que no saben porque se juntan, a parte es muy seguido, nos vemos más que a nuestras amigas, que se supone son más importantes... yo no sé que esta pasando realmente... no sé que poder muy superior a mi me hizo conocerla e involucrarme con ella... no es que me arrepienta, he vivido cosas inolvidables y únicas que no olvidaré jamás, pero que me han costado muy caro... mi reputación, mi honor, mi estado mental, y los más importante mi corazón... ya prácticamente no sé bien quien soy, me tuve que armar de valor y reinventarme, para poder salir adelante, con la cabeza en alto, afrontando las consecuencias catastróficas que me trajo todo, el aguantar que te miren como un bicho raro, y prácticamente olviden todo lo que sufriste anteriormente y sacrificaste por estar ahí...
El amor es algo maravilloso, de eso no me cabe duda... pero es muy difícil olvidar... más cuando sabes, estás seguro, que ya no hay vuelta atrás cuando las cosas se ha hecho mal... cuando no cuentas con la otra parte, porque aunque no lo queramos las cosas se hacen de a dos, 50 y 50, ningún amor se mantiene con uno dando todo el rato... por eso me cansé, y no crean que la culpo, entiendo que es así y ni yo ni nadie quizás va a lograr lo contrario, porque simplemente algunos no sirven, así como yo sé que no sé pintar ni dibujar...
Por eso me sorprende lo que pasó, por eso no entiendo para que... si realmente no lo quiere, yo sé que no lo quiere, tan sólo se siente sola y sabe que puede contar conmigo... y no es que yo haga un esfuerzo muy grande, en general estoy para quien me necesita, pero no puedo negar que con ella es distinto y siempre lo será... lo quiera o no, lo niegue hasta por mi vida, siempre será distinto, entonces me molesta que teniendo conocimiento de esto actúe de la forma que lo hace, porque no piensa en mí, o quizás si, si piensa, pero en menor grado...
No sé, las interrogantes me invaden, no sé que pensar ni que hacer, o tal vez lo sé, pero no quiero hacerlo, y eso me aterra, y me tiene intranquila y quiero que todo se acabe de una vez... me gustaría arrancar, correr, huir de esta ciudad, o de este país, autoexiliarme, de manera de no verla nunca más, porque sé que cerca la buscaré, por cielo mar y tierra, pese a todo, sin importarme nada, porque eso me queda más que claro... me carga estar a merced de alguien, no porque esa persona lo haga, si no porque simplemente no puedo dejar de hacerlo...Necesitaba escribir, desahogar todo lo que adentro ahora tengo... la tengo que ver mañana y sé que será raro, no podré sostener su mirada ni siquiera un instante, porque me tiene en sus manos, y aunque lo sabe, y le gusta que sea así, no hará nada, porque tiene miedo, porque así como yo no quiere sufrir... es que todo fue tan complicado en algún momento, que lo comprendo, y hasta estoy de acuerdo, pero no puedo tranquilizar a mi corazón y decirle que deje de sentir, si ese es su trabajo, no puedo evitar quererla y sentir un gran cariño, mezclado con ternura, que no hace más que confundirme más y más...

Preferiría no hablar más del tema, hacer como que pasó, y se fue... aunque muchas interrogantes quedan en mi corazón y en mi mente, no haré nada, porque no, porque es imposible, no cabe en mi cabeza, ni en mi corazón, es absolutamente tirado de mi parte... “olvidémoslo todo, y tratemos de no sentir odio”...





Algo antiguo esto... pero no he escrito nada últimamente... tómenlo como quieran...

martes, enero 03, 2006

shalalalala!!!!!

No es que este feliz, pero no estoy triste, lo que es una gran avance... en serio... es unos cuantos días más parto hacia el sur, por casi un mes... será extraño... extrañare a mis amigos, los que no están en scout, extrañare mis camas... extrañaré a mis micros amarillas (las del transantiago no me gustan), pero saldré de esta ciudad, y me llenaré de ese aire, me sentiré libre y sin remordimientos, querré danzar y danzar, ser una niña... ideas locas surgen ahora que tan sólo quedan tres días... no sé que haré en realidad, me falta tanto que apenas cabe desesperarse... sólo queda esperar que todo salga bien, o por lo menos lo mejor posible...
Antes de irme prometo subir algo largo largo como para que no me extrañen!!!!!!!!
besos
saludos!!!
cariños a todos!!!!!