jueves, febrero 23, 2006

El Pianista 9ª Parte


Consiguió su teléfono, aunque sólo por poseerlo. Ni en 100 años se atrevería a llamarlo. Ella jamás llamaba a un tipo, ellos eran los que la llamaban...
Como meta se propuso ese mes frecuentar todos los bares en lo que sabía que él tocaba algunas veces. Ese era su mejor modo de actuar, plantearse metas a corto plazo para cumplirlas... Había esperado, aunque se lo negara, muchos años por senrit algo así, por lo que tenía que actuar cautelosamente si es que realmente quería conquistarlo.
Francesca se sentía ahorada en su trabajo... Sentía que no tenía sentido nada, sabiendo que un pianista la podía hacer llegar a las estrellas con sólo interpretar algunos acordes...
Esa noche partió al bar de la esquina. Otro pianista tocó algunas piezas. Se romó un trago y salió de aquel lugar esperando tener suerte la próxima noche.

Unos días después fue a otro lugar, pero sólo escuchó un poco de jazz.
Otra vez, fue de casualidad al restorant en donde lo vió por 2ª vez, pero esa noche no había música en vivo.
Así se pasó todo el mes, de un lugar a otro. Canceló muchas citas para ir de un lugar a otro, pero nada encontró.
Hasta que una noche, desesperanzada del todo, volvió al bar de la esquina. En una mesa, reconoció a un diseñador con el que había trabajado unos meses atrás... Se llamaba Ivan. Pensó saludarlo, pero al instante se arrepintió, no tenía sentido.
Al poco rato, su pianista apareció en el escenario... Una ola de calor recorrió todo su cuerpo, y no pudo más que relajarse para disfrutar en su totalidad los sonidos de aquel piano maravilloso...
Al terminar, como se acostumbraba, todos aplaudieron. Por primera vez, Francesca notó una sonrisa en los labios de Rodrigo, como de satisfacción por la presentación, y ella también sonrió.
Rodrigo se apresuró a bajar de ahí e ir a saludar a sus amigos. A Francesca casi se le dispara el corazón, cuando vió que se acercaba al tipo que conocía, Ivan, y otro que lo acompañaba. No lo pensó dos veces, y partió hacia donde estaban los tres hombres...

El Pianista 8ª Parte


Como primera medida, para salir de ese mundo solitario, Rodrigo se propuso recuperar a sus antiguos buenos amigos, aquellos que habían estado siempre, incluso en la muerte de Cristina y después, aunque él los había lejado poco a poco...
Cuando era más joven, aunque no era un Don Juan, tenía una chispa que lo hacía llegar a todas partes... Cómico por naturaleza, las mujeres lo buscaban tanto como amigo como pareja.... Era sin duda una excelente persona... En eso, seguramente, se había fijado Cristina y la había enamorado de tal forma que jamás le fue infiel ni tuvo dudas respecto a su amor y su relación...

Primero llamó a Gaspar, un amigo del colegio. Por él había conocido a su esposa. Cuando habían salido del colegio, ambos se fueron a la facultad de música. Gaspar estudiaba Saxo, su pasión era el Jazz. Conoció a Cristina porque le llamó mucho la atención. Era una mujer bella e interesante, como pocas se encontraban enla facultad, pensaba él. Al momento se la presentó a Rodrigo y mágicamente ya no hubo forma de separarlos. A Gaspar no le importó, ya que luego se hicieron muy buenos amigos.
Cuando Gaspar oyó la voz de Rodrigo, no pudo menos que recordar los últimos episodios... Rodrigo llorando, Rodrigo drogado, Rodrigo borracho... Había terminado por alejarse, porque su amigo no mejoraba, y a parte estaba sumiéndose él en una depresión. Para él Cristina también era muy impostante y no podía comprender cmo existía acaso la posibilidad de que se fuera un alma tan pura como aquella. Rodrigo le pidió que se juntaran lo antes posible... Gaspar no pudo menos que aceptar, él seguís siendo unos de sus mejores amigos...
A Ivan, por otro lado, la situación le había enfurecido en su momento. Aborrecía en que se había convertido su amigo, luego del accidente. Aún así lo quería infinitamente. Ivan era Homosexual. Aunque en algún momento se había enamorado de Rodrigo, al poco tiempo se había dado cuenta de que era era algo imposible, y toso ese amor, pasó a ser amistad y un cariño como no exoste otro. Cuando escuchó que era Rodrigo quien lo llamaba, una sonrisa se dibujó en sus labios. Aceptó sin pensarlo dos veces. Esta junta de los 3 amigos sería interesante...

El Pianista 7ª Parte


Al llegar a su casa, se sintió vacía otra vez... Lo había encontrado, sin duda, el pianista que la había cautivado se llamaba Rodrigo Leiva, no Gonzalo como había creído. Todo lo malo que se imaginó ya no importaba... pero ahora se preguntaba como lograría acercarse a él, llegar a sentir confianza, confesarle su amor incondicional, y a parte que este la aceptara...
Nunca se había enfrentado a algo así... Bueno, en realidad sí, pero de eso había pasado muchísimo tiempo...
Cuando aún era una adolescente, conoció a un tipo en uno de los talleres de deporte que su abuela le obligaba a asistir... todo partió como una amistad, pero ella rápidamente se enamoró de él. No sabía que hacer, la situación se le escapaba de las manos... No tuvo mejor idea que preguntarle a sus amigas que hacer y ellas le dijeron que se lo callara, porque si le confesaba sus sentimientos al chico, este se aprovecharía de ella y la tomaría por una mujer fácil, y eso era lo pero que le podía pasar a una chica. Ella no estaba del todo segura, ella sentía que sería correspondida. Pero nunca llegó a saberlo. Su abuela escuchó una conversación con sus amigas, y la sacó de aquel lugar, argumentando de que tenía que preocuparse de sus estudios si es que quería llegar a ser alguien en la vida. Nunca más lo vio.
Se preguntaba como podría llegar a él, viendo que era un músico y ella una publicista. Pensaba en que podía ofrecerle a aquel maestro que no tuviera, suponiendo que la música lo llenaba todo. También pasó por su mente que estuviera casado, pero canceló ese pensamiento por ser destructivo según su punto de vista. ¡Qué ganas de tener una amiga en esos momentos! Su abuela, su maldita abuela otra vez. Con sus comentarios humillantes no había hecho más que alejar a todo el que se le acercara, dejándola sola en esos momentos. En una etapa de su vida incluso había llegado a convencerse de que tenía razón, pero en estos momentos dudaba de todo, de lo que habían sido sus bases para vivir, en lo que había creído toda su vida, en lo que llevaba haciendo por todos estos años, en donde ahora comprendía que no había sido feliz, y que su vida era una mierda, y que si no hacía algo pronto, ya no habría vuelta atrás...
Ese día, en su trabajo estuvo todo el día averiguando cosas sobre él, para generar el plan o más bien la forma de conocerlo. Lo que esperaba era conocer a alguien que lo conociera para que se lo presentara, pero era muy difícil por los distintos medios en que se movían. Así fue como averiguo que era viudo y que tocaba de vez en cuando en distintos bares. Se propuso, como primera tarea, hacerle un seguimiento para saber que lugares frecuentaba, restorants, cafés, museos, etc. Sabiendo eso, creía ser capaz de poder enfrentarlo...
Por primera vez en mucho tiempo se sentía viva... Sus logros escolares y universitarios jamás la alentaron, ya que no le costaban... Recordaba que de pequeña le gustaba actuar. En su colegio, en una actividad artística, le había tocado ser el papel principal en una obra de teatro... ¡Qué alegría había sentido cuando todo el público se había parado a aplaudirla! Esa vez, sintió que todo lo había hecho con el corazón, por ella y por sus difuntos padres, que siempre la vigilaban desde el cielo. Eso era algo que le había dicho su padre antes de morir. Casi como si lo hubiera sabido siempre, que unos meses después se iría de este mundo. Le había contado que todas la personas que morían, se iban al cielo y cuidaban a sus seres queridos. Esas eran las cosas de las que se aferraba de niña, no le quedaba otra...
Pero ya era toda una mujer. Esos tiempos de ingenuidad ya habían pasado, estaba sola en este mundo, se las tenía que valer por sí sola, porque nadie la ayudaría si es que tenía un problema.
Esta era la oportunidad de su vida de cambiar su destino, lo sabía, y no lo dejaría escapar por nada del mundo...

sábado, febrero 11, 2006

El Pianista 6ª Parte


Rodrigo Leiva era viudo desde hace 5 años. Su mujer, Cristina, por su trabajo, tuvo que partir a Europa en un viaje de negocios. Ese día, como nunca, habían peleado. Rodrigo no quiso ir a dejarla al aeropuerto, y ni siquiera se despidió de ella. El avión se estrelló en el desierto.
Desde aquella vez, sentía que no tenía que vivir. Se culpaba una y otra vez del accidente. Aún despuñes de 5 años no se lo perdonaba. La había conocido en la facultad cuando estudiaba música. Ella estudiaba administración. Desde el primer momento que la vio, supo que sería la mujer de su vida, y no descansó, hasta que por fin se casaron luego de 2 años de ser novios. A esa fecha ya llevaban 6 felices años juntos. No habían querido tener hijos aún, ya que, preferían disfrutar de la vida. Cristina si quería, su mayor sueño era ser madre, pero Rodrigo fue inflexible. Ahora se lamentaba no haberlo hecho, ya que algo le hubiera quedado de su hermosa mujer.
Tocaba piano desde que tenía memoria. Sus padres, ambos músicos, lo criaron rodeado de música, conciertos, recitales de la mejor calidad. Antes de que su esposa muriera, trabajaba como profesor, pero luego de ocurrido el accidente, no pudo soportar mezclarse con gente, menos con jóvenes. Ahora sólo daba pequeños espectáculos, en donde mostraba su melancólica y triste alma, que estaba llena de culpa, y que no podía sanar.
Por supuesto no había mantenido ninguna relación amorosa desde entonces. Sentía que ninguna mujer podía llegar a superar a Cristina. Ella era tierna, dulce, sin dejar de tener un carácter muy firme, de ser sagaz e inteligente, de ser amiga, esposa y mujer a la vez. Unas cuantas mujeres se le habían insinuado, sus amigos querían que rehiciera su vida, pero no había caso, estaba tan convencido de que él debería haber muerto junto a su esposa, que ya no pertenecía a este mundo, que nadie en este mundo sería capaz de llenar el vacío que Cristina había dejado.
Había tratado de suicidarse incontables veces, pero siempre el peso de la culpa no lo había dejado terminar con su tarea. Sabía que era cobarde, y aunque no era religioso, ni tenía mayores creencias, sabía, en el fondo, que su vida era preciada, y no podía desperdiciarla. Sabía también, que por algo estaba ahí aún, aunque a veces perdiera las esperanzas.

Tocar en ese lugar lujoso, en aquel restorant, había sido bueno. Aunque no gustaba de las multitudes, y prefería tocar en el bar de la esquina, hace tiempo que no sentía emoción al interpretar esos temas, temas que había escrito antes de que la tragedia sucediera. Generalmente su repertorio se basaba en melodías tristes, que sólo provocaban que la gente se sintiera desgraciada, aunque una parte, muy pequeña, se sentía feliz, conforme.
Luego de tocar, se levantó y decidió cambiar el curso de su historia. Amaba a su esposa, siempre la había amado, pero por fin comprendió que lo último que ella esperaría sería verlo así, triste, acabado, lleno de culpa, culpa que en realidad no tenía, culpa que casi lo mata por 5 largos años...

sábado, febrero 04, 2006

El Pianista 5ª Parte

Así pasó un mes. El asunto estaba casi olvidado. Siguió su vida tal como era, tuvo una cantidad de citas, que casi le faltaron días para salir.
Su trabajo estaba de lo mejor, sólo por eso, porque le quitaba tiempo, no pensaba en él, el pianista.
Un día, un tipo la invitó a salir (como tantos otros, ¿es que no se cansan?). La llevó al mejor restorant de la ciudad. Curiosamente, esa noche tocaba un respetado pianista. A ella no le importó, la magia se había perdido desde aquel último encuentro, la mención de que tocaba no era trascendental hasta ese momento.
Comieron una apetitosa cena, camarones con salsa blanca, tomaron una botella de champagne. Cuando iban a pedir el postre (frutillas con crema, muy afrodisíaco), un tipo subió al escenario, y presentó al supuesto pianista.
“¡Con ustedes, un pianista de lo que hay pocos. Esos que te emocionan aunque tu día sea el peor, recibamos con un gran aplauso a Rodrigo Leiva!”.
El público presente aplaudió ligeramente, ya que no sabían quien era el sujeto que tocaba.
Era alto, delgado, el pelo desordenado, y una pinta bastante particular, parecía todo menos un pianista talentoso. Francesca lo observó sin notar nada extraño.
Cuando comenzó a tocar, todo cambió en ella. Era él, era su pianista amado, es que realmente la había conquistado, pero… ¿y el otro?. Dejó para después esa pregunta, sólo se dedicó a escuchar tan dulces melodías…
Cuando terminó, la sonrisa que mostraba en su rostro era tan placentera, que su acompañante no pudo más que sentir que la había conquistado. Francesca notó esto, pero no le importó, siempre sucedía…
Cuando llegó a su departamento, no hizo más que pensar en lo que había sucedido. Las respuestas se sucedieron casi por arte de magia, y supo lo que tenía que hacer… buscaría a Rodrigo Leiva por donde fuera necesario. Se sentía viva por primera vez, el pianista sin duda, había robado su corazón…

El Pianista 4ª Parte


Pasó una semana… las cosas siguieron más o menos igual, seguía teniendo sueños, seguía pensando en él, pero podía controlarlo…
Pasó otra semana, y ya no aguantó más… decidió volver a aquel lugar a averiguar la identidad del pianista, para salir de dudas, para ver como era, en una de esas algo resultaba…
Al igual que la primera vez, se vistió con ropa normal, tomando en cuenta que generalmente usaba vestidos de gala.
Entró al lugar. Había muy poca gente, así que no tuvo problemas para encontrar una mesa desocupada, bastante apartada del escenario, quería tener la oportunidad de examinar a fondo al pianista.
Tomó un trago. Pasó el tiempo, y temió que esa noche no se presentara. No fue así, porque cuando creía perder las esperanzas, se subió un tipo al escenario, y comenzó a tocar…
Algo sonaba extraño… el tipo tocaba bien, pero no causó la misma sensación… aún así espero paciente. El show se prolongó por casi una hora. Cuando finalizó, Francesca se acercó para saber de él.
El tipo era bastante normal, mucho menos de lo que ella se esperaba. Cabello castaño oscuro, ojos negros, tez morena.
Cuando llegó a su lado tiritaba. Le preguntó el nombre, el tipo le dijo que se llamaba Gonzalo. Ni siquiera le devolvió la pregunta y siguió caminando. Francesca se desconcertó, nunca los tipos la ignoraban, es más, hacán fila para ella les preguntara el nombre. Trató de hacerle otra pregunta, pero el tipo ya se estaba yendo. Lo único que le dijo fue que estaba cansado, y debía partir cuanto antes.
Francesca sintió que se desvanecía ahí mismo. Todos los planes, las fantasías, pensamientos acerca de lo que sería el primer encuentro se fueron lejos, muy lejos. Se sintió estúpida, traicionada. Por primera vez había sentido que algo podía valer la pena, y en dos semanas, dos malditas semanas, todo se iba a la mierda. El mundo era ahora mucho menos. Lo que pensó que podía ser la salvación, no fueron más que mentiras, mentiras verdaderas…

viernes, febrero 03, 2006

El Pianista 3ª Parte


Despertó sobresaltada, no sabiendo donde estaba, pensando que todo lo que había pasado había sido tan sólo un sueño. Al poco rato comprobó que no era así, la antigua chaqueta a rayas estaba colgada sobre un perchero.
Se bañó con agua fría, lo hacia siempre que sentía que las cosas no estaban bien, para limpiarse de las malas vibras que pudieran existir.
Partió, como todos los días, a hacer su trabajo, pero algo resultaba distinto. La gente parecía aún más distante que antes, y esa melodía... no podía eliminarla de su cabeza, aparecía una y otra vez, imágenes de aquel pianista se sucedían sin cesar, sin dejarle a penas un respiro, un respiro para poder rendir, que era lo importante en esos momentos.
Cuando ya no aguantó más, decidió cancelar la cita de ese día. Vio quien era, lo pensó, y se arrepintió. Era un tipo de una firma importante, una de esas oportunidades que no se pueden aprovechar.
Se puso un vestido rojo, provocador, tentador. Era el que causaba efecto con sólo llevarlo a cuestas. Pero ese día había que admitir que el brillo que irradiaba estaba tenue.
La noche fue desastrosa, no pudo relajarse, el pianista no la dejaba tranquila, imaginaba un mar de fantasías junto a él, a esa melodía, a tantas otras que ese genio sería capaz de crear, sólo para ella...
Cuando llegó a su casa, sintió que se desvanecía, una opresión, un sentimiento de angustia la invadía, se sentía por primera vez vacía, su coartada de mujer feliz ya no servía... ¿A quién quería engañar?
Decidió dormir... pero a veces el sueño nos juega una mala jugada... soñó que se encontraba con el pianista, y este tocaba sin parar, para ella... hasta que de repente el comenzaba a alejarse, y la dejaba sola, sin música, sin compañía, en medio de la ciudad.. despertó llorando y decidió olvidarlo todo, a como de lugar iba a sacarlo fuera de su cabeza, de su mente, él no era nadie, no podía ser alguien, ni siquiera sabía quien era., y ella que era tan distinguida, no podía cegarse por algo tan mínimo, tan insignificante...
Lamentó tener estos pensamientos en su mente, pero sabía que de otra forma estaría perdida...

jueves, febrero 02, 2006

El Pianista 2º Parte


¡Nunca en su vida había oído tal melodía, tan hermosa y triste a la vez! Su corazón se llenó de gozo, luego no pudo evitar sentir melancolía por no haber acudido a ese sitio antes... escuchó sin casi percibir más que los sonidos que salían de ese piano maravilloso...
El hechizo duró hasta que la pieza terminó y todos los asistentes prorrumpieron en aplausos. Francesca sintió que despertaba de un sueño... Salió apresurada de aquel lugar y se alejó casi corriendo... Por primera vez en su vida sentía un real placer, regocijo, alegría, que su corazón parecía a punto de estallar... a la vez sentía miedo... no estaba acostumbrada a las nuevas sensaciones y su vida, que estaba fría, y calculadamente bien, por un momento perdía toda dirección...
Siguió alejándose, no entraba en su cabeza que un desconocido, es más, un pianista sin nombre le hubiera dado tanto a cambio de nada... por otro lado este tipo era un don nadie, generalmente le gustaba que sus parejas fueran gente muy conocida, ya que al día siguiente los contratos hacían fila.
Se sintió insegura, perdida, sin un norte claro que seguir, ¿Qué hacer? Olvidarlo para siempre, o buscarlo incansablemente, hasta hacer de esas melodías, algo suyo...
Por el momento sólo sabía una cosa, tenía que escapar, ir lejos, muy lejos, adonde no encontrara nada.
La calle apestaba, las luces nocturnas no hacían más que cegarla.
Paró un taxi, se dirigió a la estación de trenes, para ir a su lugar favorito, un bosque que de pequeña visitaba con sus padres, y cada vez que podía iba. Sus padres habían muerto cuando ella era sólo una niña. Su abuela, una mujer estricta, llevada por las antiguas costumbres, la había educado para sobrevivir en el mundo, y a la vez pararse frente a todos y no tener que agachar nunca la cabeza. Ella había muerto hace poco, pero a Francesca casi no le importó, con ella había vivido el pero infierno que podía existir, y aunque ya era toda una mujer, aún quedaba el resentimiento.
Todo esto pensaba mientras se encaminaba a la estación. Al llegar ahí, tuvo que frenarse, poner los pies sobre la tierra, y darse cuenta de que no podía abandonar la ciudad así como así, tenía compromisos, trabajos, proyectos que entregar, y sabía que las pérdidas serían millonarias.
Reprimió sus ganas, tomó otro taxi, y volvió a su morada minimalista. Cuando compró su departamento, no tenía claro como quería decorarlo. Su corazón le decía que lo hiciera lo más hogareño posible, pero su mente, como siempre, se impuso a eso. Todos sus colegas siempre hablaban de la Bauhouse, el arte minimalista, de que un publicista tenía que tener buen gusto, etc. Y aunque ella lo admiraba, sentía que eso en realidad era mucho más simple, pero el entorno acabo con eso. Debía admitir que cualquiera que fuera a su casa, admiraba la decoración, el amueblado, los cuadros. Pero Francesca sentía que ese no era su hogar, que era el de otra persona, una mucho más fría, sin duda.
Entró, y aunque esta maniobra la había hecho incontables veces, sintió una punzada que casi la tira al suelo...
Se sacó los zapatos, avanzó lentamente sintiéndose una extraña en su propia casa. Se tendió en su cama, y tuvo una noche sin sueños.

miércoles, febrero 01, 2006

El pianista 1º parte


Francesca era una mujer distinguida. Gustaba de la buena ropa, buen perfume, no reparaba en gastos cuando se trataba de ella y su imagen. Tenía ese aire a modelo top, que muy pocas tienen el privilegio de tener.
Su agenda siempre se encontraba copada, hombres de todas las edades, estilos y riquezas la buscaban para poder impregnarse de ese aire de diva... Aunque a Francesca no le interesaba en lo más mínimo toda esta locura, la disfrutaba porque de una u otra forma, era agradable sentir que le importaba a alguien... sin duda esta era una vida bastante vacía, pero a ella la tenía sin cuidado, tenía una vida profesional excelente, recibía cuantiosas ofertas, las cuales las tomaba sin miedo, y por supuesto siempre salía victoriosa. Era una publicista de las mejores, a su corta edad de 30 años. Sólo por eso se le perdonaban sus constantes salidas.

No era feliz, pero tampoco era infeliz. Se refugiaba en que lo tenía todo, todo lo que una mujer podría querer, dinero, hombres y libertad...
Un día como cualquier otro, decidió hacer algo distinto... no sabía que en un principio, hasta que a su mente llegó la respuesta... Siempre usaba la técnica de creer que tenía todas las respuestas en su mente, por lo que sólo tenía que encontrar la respuesta que buscaba... Cada vez que iba a su trabajo, pasaba fuera de un bar, un tanto de mala muerte, en donde siempre se veía un cartel de que un prestigioso pianista tocaba cada noche, para deleitar con su música a los auditores....
Siempre había sentido la curiosidad de acudir a tal lugar para conocer al pianista misterioso...
Esa noche, muy extrañamente, no tenía ninguna cita planeada. Al principio se inquieto, pensando que quizás sus encantos ya no eran los mismos de antes...
Pese a eso, formuló su plan para ir a visitar al pianista...
Esa noche, quería pasar desapercibida, así que tomó un simple pantalón negro, una camisa blanca para contrastar, y su antigua chaqueta negra a rayas, maquillaje suave, y un perfume que sólo usaba cuando quería pasar desapercibida...
Estaba emocionada, hace mucho tiempo que no hacía algo fuera de lo común, algo desconocido, donde ella no fuera la reina y señora de la noche. Entró y sus piernas tiritaban de miedo y nerviosismo, no pudo mirar a nadie. A lo lejos divisó una mesa desocupada y pasó a tomar posesión de ella...
Iba a pedir un trago, cuando escuchó que en el escenario alguien caminaba, se sentaba y comenzaba a tocar el piano...








Estaba AnGeLiTo De La ViDa en el metro muy aburrida, cuando se le ocurrió esta historia... Aún no esta completa, y esto es menos de lo que escribí, pero la publicaré por partes para no aburrir a mi respetable público...

sábado, enero 28, 2006

Encuentro Premeditado...

No puedo dormir pensando en lo que ha pasado en estos últimos dos días...
No sé si soy tonta o definitivamente estoy loca...
No era necesario, pero sabía que tenía que hacerlo, necesitaba salir de eso, y confirmar lo que yo pensaba... todo fue bastante bien todo el rato, hasta que empezó con que quería que la abrazara... para que, me pregunto... lo primero que viene a mi mente es que es porque estaba otra persona y nada más... pero ¿realmente lo quería?
Dudas y más dudas aparecen en mi mente y nublan mi corazón, ya que no sé si era más fácil, pero sentía que había pasado, incluso creo que no estuvo bien... por eso escribí lo que escribí... de hecho, el asunto no me afectó el resto del fin de semana, lo pasé increíble, me sentí tan bien, tan tranquila, tan segura de todo... me pregunto porque fui a internet, si no había un motivo real, ya que la excusa que usé, podría haberla solucionado de otra forma muy fácilmente... pero haya me fui a meter, y supe cosas que no quería saber, porque a estas alturas ya nada tiene sentido en esto, ni nuestros encuentros, ni nuestras conversaciones, ni nada... jamás pensé que ella lo tomaría de otra forma... jamás pensé que podría llegar a confundirla, a replantearse nuestra situación de nada que nos envuelve, de no ser amigas ni pareja, de ser un par de mujeres que no saben porque se juntan, a parte es muy seguido, nos vemos más que a nuestras amigas, que se supone son más importantes... yo no sé que esta pasando realmente... no sé que poder muy superior a mi me hizo conocerla e involucrarme con ella... no es que me arrepienta, he vivido cosas inolvidables y únicas que no olvidaré jamás, pero que me han costado muy caro... mi reputación, mi honor, mi estado mental, y los más importante mi corazón... ya prácticamente no sé bien quien soy, me tuve que armar de valor y reinventarme, para poder salir adelante, con la cabeza en alto, afrontando las consecuencias catastróficas que me trajo todo, el aguantar que te miren como un bicho raro, y prácticamente olviden todo lo que sufriste anteriormente y sacrificaste por estar ahí...
El amor es algo maravilloso, de eso no me cabe duda... pero es muy difícil olvidar... más cuando sabes, estás seguro, que ya no hay vuelta atrás cuando las cosas se ha hecho mal... cuando no cuentas con la otra parte, porque aunque no lo queramos las cosas se hacen de a dos, 50 y 50, ningún amor se mantiene con uno dando todo el rato... por eso me cansé, y no crean que la culpo, entiendo que es así y ni yo ni nadie quizás va a lograr lo contrario, porque simplemente algunos no sirven, así como yo sé que no sé pintar ni dibujar...
Por eso me sorprende lo que pasó, por eso no entiendo para que... si realmente no lo quiere, yo sé que no lo quiere, tan sólo se siente sola y sabe que puede contar conmigo... y no es que yo haga un esfuerzo muy grande, en general estoy para quien me necesita, pero no puedo negar que con ella es distinto y siempre lo será... lo quiera o no, lo niegue hasta por mi vida, siempre será distinto, entonces me molesta que teniendo conocimiento de esto actúe de la forma que lo hace, porque no piensa en mí, o quizás si, si piensa, pero en menor grado...
No sé, las interrogantes me invaden, no sé que pensar ni que hacer, o tal vez lo sé, pero no quiero hacerlo, y eso me aterra, y me tiene intranquila y quiero que todo se acabe de una vez... me gustaría arrancar, correr, huir de esta ciudad, o de este país, autoexiliarme, de manera de no verla nunca más, porque sé que cerca la buscaré, por cielo mar y tierra, pese a todo, sin importarme nada, porque eso me queda más que claro... me carga estar a merced de alguien, no porque esa persona lo haga, si no porque simplemente no puedo dejar de hacerlo...Necesitaba escribir, desahogar todo lo que adentro ahora tengo... la tengo que ver mañana y sé que será raro, no podré sostener su mirada ni siquiera un instante, porque me tiene en sus manos, y aunque lo sabe, y le gusta que sea así, no hará nada, porque tiene miedo, porque así como yo no quiere sufrir... es que todo fue tan complicado en algún momento, que lo comprendo, y hasta estoy de acuerdo, pero no puedo tranquilizar a mi corazón y decirle que deje de sentir, si ese es su trabajo, no puedo evitar quererla y sentir un gran cariño, mezclado con ternura, que no hace más que confundirme más y más...

Preferiría no hablar más del tema, hacer como que pasó, y se fue... aunque muchas interrogantes quedan en mi corazón y en mi mente, no haré nada, porque no, porque es imposible, no cabe en mi cabeza, ni en mi corazón, es absolutamente tirado de mi parte... “olvidémoslo todo, y tratemos de no sentir odio”...





Algo antiguo esto... pero no he escrito nada últimamente... tómenlo como quieran...

martes, enero 03, 2006

shalalalala!!!!!

No es que este feliz, pero no estoy triste, lo que es una gran avance... en serio... es unos cuantos días más parto hacia el sur, por casi un mes... será extraño... extrañare a mis amigos, los que no están en scout, extrañare mis camas... extrañaré a mis micros amarillas (las del transantiago no me gustan), pero saldré de esta ciudad, y me llenaré de ese aire, me sentiré libre y sin remordimientos, querré danzar y danzar, ser una niña... ideas locas surgen ahora que tan sólo quedan tres días... no sé que haré en realidad, me falta tanto que apenas cabe desesperarse... sólo queda esperar que todo salga bien, o por lo menos lo mejor posible...
Antes de irme prometo subir algo largo largo como para que no me extrañen!!!!!!!!
besos
saludos!!!
cariños a todos!!!!!

jueves, diciembre 29, 2005

nada que decir en realidad...

me siento como en el aire... no se porque... pero mo puedo estar feliz, de esa felicidad que te embarga y no te deja siquiera andar, sólo esa maldita felicidad superficial que con raja tu te la crees... y yo no me la creo... ni ahora, ni antes, ni mañana podré aguantarla... quizás ni siquiera estoy tan mal, pero es que no sé... como escuché por ahí, está la caga!... y nada o muy poco que hacer contra ello... no debería estar donde estoy... no debería haber pensado siquiera en la posibilidad, pero es que soy tan indecisa... me cuesta tanto elegir, decidir, inclinarme por algo en particular...
ya no quiero escribir más... no tengo fuerzas...
le debía un saludo y un gracias totales a mi amigo diri... con lo que escribiste, dijiste mucho más de lo que soy, lo embelleciste, y por un momento lograste hacerme sonreir, y eso te lo agradeceré siempre...

lunes, diciembre 19, 2005

pal pico...

desilusion total... quiero morir... no se que chucha voy a hacer... no quiero na!

jueves, diciembre 08, 2005

Soledad...

Cada vez que lo pienso, lo analizo, y trato de encontrar respuestas a mis preguntas, más preguntas vienen a mi mente, y unas mucho más complejas de lo que alguna vez imaginé...
A veces pasamos por etapas en que nos sentimos inseguros de todo... de la familia, del colegio, de nuestros principios, hasta de la vida...
Las pequeñas grandes cosas de la vida me demuestran a diario que lo que sembré en algún momento de esta existencia insignificante, ahora lo estoy cosechando... no vamos a decir que fue fácil, ni difícil, pero por momentos sentí que estaba casi perdida... es más, creo que estuve perdida, pero un poder aún más grande que yo me salvo del caer en el infinito... un poder que a diario crece más y más, y es casi sin final... pero que no sabemos utilizar, que echamos por la borda cada vez que podemos, por cosas banales y superficiales que a nadie le sirven...
Estoy esencialmente triste, por nada en particular, pero yo creo que va porque no tengo de que sentirme feliz... y eso es más terrible aún, eso de no poder disfrutar... a veces me armo de valor y trato de estar bien sólo por mi, pero ¿quién soy yo? ¿de qué podría sentirme feliz de ser?
No es que sea una mierda de persona, pero que tengo de distinto, que me hace especial...
Estoy aburrida de esto, de vivir, de existir, de que mi entorno sea el que es, de este mundo que lo único que me gustaría sería que se destruyera, y pudiéramos volver al principio...
Otra vez estoy en este limbo que odio... tener que decidir por lo menos malo, porque al final nada es lo suficientemente bueno, y no es que sea tan exigente, no se trata de eso, es que no va conmigo no más... me cuesta aspirar a cosas que el mundo califica de lo mejor... no es que sea rara, o inconformista... esto va más allá de luchas sociales, de política o religión...
Esto es mi vida, y algo tengo que hacer con ella... trato de vivir el momento, de disfrutar al máximo cada experiencia que tengo la oportunidad de vivir, pero no es suficiente... cada vez me convenzo más de que la felicidad no existe, es efímera, es una utopía aún más grande que muchas cosas que nos dicen son imposibles...
Siempre he sido partidaria de la frase “Querer es poder”, pero ahora... esa frase no me está ayudando, porque si quiero ser sincera, diría que no quiero nada, entonces ¿qué me queda?

martes, noviembre 29, 2005

Y al fin creo que término...


Todo comenzó un día en que no hicimos más que discutir... por la televisión, por la sociedad, por los nuevos buses, por cuanta estupidez se nos ocurrió... al final, la situación nos superó, y decidí partir. En realidad, no me quedó otra opción...
Lloré... lloré por vivir, por estar ahí, por ser tonta y no poder desligarme de una vez por todas de ella... así fue como busqué refugio donde sabía estaría tranquila...
Comencé mal la semana... a través de un correo, me hizo saber que tenía algo que contarme, que no me gustaría, pero que aún así tenía que decírmelo... mi mente comenzó a trabajar rápidamente, y la respuesta se hizo presente incluso más rápido que la velocidad de la luz... supe de inmediato, que estaba con alguien... y me dolió, y me dio pena, y no quería verla, porque no quería la confirmación de algo que siempre temí...
Así fue como postergué el encuentro lo más que pude... hasta que fue inevitable, porque necesité saberlo, para cortar de una vez todo lazo... quizás esta era la oportunidad que me daba el destino para desvincularme completamente...
La fui a buscar a su trabajo, tenía media hora, esperaba que eso fuera suficiente... nos sentamos, y me lo contó... extrañas lágrimas cayeron por mis mejillas, lágrimas por el dolor que me causaba el saber que yo ya no lo era todo, y quizás de hace mucho que era así, pero esta era la confirmación de mis sospechas, de que al final de cuentas, yo era un recuerdo más... un bonito recuerdo, pero sólo eso al fin y al cabo...
Me pidió que no nos dejáramos de ver, ¿pero como ella esperaba que siguiera viéndola después de eso? ¿Cómo podía ser tan egoísta y no dejarme ir así sin más...? decía que me quería, que no deseaba dejar de verme, que le gustaba estar conmigo, pero yo no puedo... no es que no quiera, pero el dolor simplemente me supera... tengo un nudo en mi garganta, que a veces sale a flote, y me gustaría llorar y gritar, y dejar de sentir, sentir algo que no es correspondido, que nunca será correspondido, porque simplemente ya no se quiere... ya no queda nada del amor que alguna vez hubo...
Quiero seguir mi vida, pero no sé como lo haré... llevó a cuestas un peso, un peso que no puedo sostener, que me pesa en cada uno de mis actos, en cada una de mis vidas paralelas... mis pies están cansados de este andar sin sentido, llegó la hora de renacer, de entre las cenizas que quedan de este ave fenix, que fue resplandeciente, pero del que ahora sólo quedan unos cuantos pedazos, que a veces ni siquiera vale la pena juntar...
Deberé sostenerme en aquellos que si les importó, en aquellos que valoran lo poco valorable que tengo y que me quieren ver bien, feliz, como alguna vez fui...

jueves, noviembre 17, 2005

mmm...


No quería subir nada hasta que CIERTO personaje dijera algo del anterior post... pero entendí que no debo esperar de la gente nada, no enojarme por ello, ya que cada uno es dueño de sus actos, y eso es lo que nos hace libres...
Se viene esa maldita prueba otra vez... hay cosas que nunca pensé que haría y las hice, como estar en un curso humanista... otra de ellas era dar la PSU otra vez y aqui me veo a unas cuantas semanas de tener mi supuesto destino en las manos... es que es tan injusto... somos tan
jóvenes y tanto se supone hay que decidir... decidir por ejemplo que haremos con nuestras vidas los próximos 50 años, si es que no tenemos suerte... digo no tenemos suerte, porque con el mundo que mis ojos comtemplan, mi esperanza de vida no debería pasar de los 50, es más, de los 40, o incluso de los 30... digo esto, porque el panorama que se avecina no es para nada alentador... pero bueno, al mal tiempo buena cara, y la verdad es que por el momento no tengo de que quejarme... por un lado, tengo buena gente a mi alrededor... por otro, ya tengo más o menos claro que voy a estudiar... y por otro... a ver... digamos que simplemente me siento bien... ya no aspiro a cosas que no puedo tener, y me aferro a lo que esta ahí... sin dejar, por supuesto de luchar por lo que quiero... y aunque estas palabras pueden sonar un tanto repetidas para algunos, para mí no lo son en absoluto, porque he necesitado vivirlo en carne propia para entenderlo, y eso es mucho más válido para mí... hoy sólo quiero dejar testimonio de esto... nada más... otro día les deleito con un poco de mí y de mis palabras de noches sin sol...
Las fotos no nos benefian mucho, pero eso no es lo importante... sentía una deuda contigo, y tenía que poner la foto...(en la que salíamos juntos salía realmente horrible)

jueves, noviembre 10, 2005

Buenos dias...


Pareciera que la vida me quiere jugar una buena pasada... hace algún tiempo que las cosas resultan bastante bien... bueno, tan sólo unos días, pero para el caso da igual... estoy con cigarros, una chela, buena música, buenos amigos... ¿que más puedo pedir?... pareciera de que por fin se apiadó de mi la vida, y me dará un descanso luego de tanta amargura... es que nunca es todo tan malo... a veces quiero ver todo negro, para poder quizás disfrutar mejor de las cosas buenas que he ganado en todo este tiempo... este es para mi un mensaje de esperanza... las cosas mejorarán y yo sólo tendré que disfrutarlas al máximo... las nubes comienzan a dispersarse, el final se acerca, para comenzar nuevamente con renovadas ganas... quiero volar, muy alto...
Gracias amigo de la vida... eres una luz, siempre has sido una luz en este camino tortuoso en que me vi suspendida... gracias narciso por ser siempre tú y nadie más que tú, que te hace ser un ser maravilloso, y al cual quiero demasiado... con tus peculiaridades, y tus formas tan distintas de ver todo, no podrías ser el mejor complemento en una amistad que yo creo es perfecta... encontrarme con una persona asi en este viaje, ha sido realmente mágico e inexplicable... puedo ser niña, puedo ser mujer, puedo ser amiga, sicóloga, consejera y víctima, y sigo siendo yo... aunque a veces estuve perdida, encontre el sendero muchas veces, y sin duda por lo menos la angelito que tu conoces es la que yo más quiero también...
Este espacio va dedicado a ti, porque creo estamos pasando por un muy buen momento... usted con sus ataos y problemas de un típico joven de su edad y yo con mis risas y juegos de niña, llegaremos más allá de las estrellas...

miércoles, octubre 26, 2005


Siento asco del mundo en el que me toco vivir... siento pena de lo mal que esta todo a mi alrededor... a veces creo que esto es tan sólo un sueño, y que de pronto despertaré y ya nada será igual... si pudiera partir de cero, por lo menos tendría esperanzas de que las cosas pueden ser distintas... pero no puedo, y arreglar lo que ya esta, es casi tan complicado como decidirme a morir... a veces siento que busco el peligro sólo para no tener que decidir yo lo que a veces tanto anhelo... no me quedan fuerzas y eso es lo que más me aterra, ¿qué haré, díganme ustedes cuando ya sólo queden unas cuantas líneas trazadas de lo que alguna vez fui, o quise ser? ¿qué haré para cambiar, para tomar las riendas de esto que se supone es mi vida? No me queda más que sobrevivir... escuchar más y más de la mierda hasta que ya no pueda soportarla ¿es que acaso no se dan cuenta de que existo, siento, deseo? ¿no notan que soy una niña aún, que necesita de un hombro en el cual apoyarse cuando quiere llorar? Mierda de gente que no piensa, mierda de gente que no sabe que es el amor, mierda de gente que le toco ser mi familia...

lunes, octubre 17, 2005

He estado leyendo a parra
Por eso notaran el cambio en la escritura

No es que quiera plagiarlo
Ni mucho menos
Pero digamos que siento que me le parezco

Pordría decir que él se me parece
Pero vino antes...

Así pasa a veces
En lo que creíste en que serías el primero
De repente te encuentras con un pelotudo
Al que se le ocurrió antes
Y no es que crea que parra es un pelotudo,
Sería un insulto que no me atrevería a tirar
Pese a que soy experta,
Licenciada, diplomada en ellos

Digamos que tengo un poco de su forma,
Esa forma directa y transparente
“cara e´raja” para otros

me lo han dicho
aunque no con esas palabras
nadie es tan directo como yo (excepto parra, por supuesto)
de sincera me han catalogado
para lo que no hay más palabras
ni mejor expresion
que “cara e´raja”

así es la cosa
esta lleno de mentirosos
hasta yo miento
pero es piadoso
¿o no?

Tengo un problema
La mitad de lo que pienso
Se me olvida
Es más
Quizás es más
Porque quizás en la mitad que olvide esta vez
Iba la verdad de cuanto olvido
Que puede ser tres cuartos
Dos tercios
1 entero...
y con eso ya nada tiene sentido...

jueves, octubre 13, 2005

el absurdo de vivir...

a veces dejo que mi imaginación vaya más alla de las fronteras de mi realidad, haciendo que sufra y vea engaño donde realmente no lo hay... a veces la duda me carcome, y eso sólo pasa porque no confio en mí, porque a penas sé bien quien soy, que quiero, pero es culpa mía, y cometo el error de descargar en otros lo que al final fue provocado por esta mente tan compleja que a ratos no tolero, que a ratos no entiendo y que preferiria destruir de una vez...
a veces también me canso de mentir, más que a los otros, a mí misma, porque de una u otra forma trato de convercerme de mis pensamientos, de esos que me atormentan, pero que a mi antojo cambio, sólo para (se supone) beneficiarme, pero que no hacen más que ahogarme en este mar de confusiones de una "inocente" niña de 19 años... (que pena escribirlo)